Julio Cortázar - Cuentos Ciudad Seva

"No renuncio a nada, simplemente hago lo que puedo para que las cosas me renuncien a mi."

Cuentos de H.P. Lovecraft - Ciudad Seva.

"The oldest and strongest emotion of mankind is fear, and the oldest and strongest kind of fear is fear of the unknown."

Jack Kerouac - Página oficial

"I saw that my life was a vast glowing empty page and I could do anything I wanted."

H. S. Thompson - The Great Thomspon Hunt

"We were somewhere around Barstow on the edge of the desert when the drugs began to take hold."

Fernando Pessoa

"Não sou nada. Nunca serei nada, não posso querer ser nada. À parte isso, tenho em mim todos os sonhos do mundo."

Edgar Allan Poe - Cuentos Ciudad Seva

"They who dream by day are cognizant of many things which escape those who dream only by night."

José Saramago - Fundación J.S.

"Dentro de nós há uma coisa que não tem nome, essa coisa somos nós"

Javier Marías - Postales Regiones Inferiores.

"Los amores pasados siempre ofenden a los amantes nuevos, por muy muertos que estén aquellos."

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lunes, 16 de diciembre de 2013

Sólo son mentiras

Por: Gustavo Y.

Mi tía Alberta me preguntó el día de ayer por el precio de las tortillas. La pobre ha estado tan enferma que no ha salido de su cuarto desde hace ya varios días. Mi hijita, La Lupe, es la que le llevaba un taquito o los frijolitos. A veces pasaba a verla para platicar y hacerle pasar un rato más ameno. Sin embargo, ayer, al sacar el tema de las tortillas sabía hacia dónde iba.

Alberta era la tía más risueña que mi abuela parió. Mi madre, por el contrario, era una amargada, enjona y neurasténica mujer. Con la tía siempre me llevé mucho mejor que con mi madre. Alberta me enseñó todo lo que se debe aprender: cocinar, limpiar, planchar, coger. Según ella, yo debía conseguirme un maridito de esos trabajadores. Un burrito de carga, el cual se fuera retetemprano y llegara requetetarde. Cansado el hombre, con olor a sudor por tanto trabajo y con unas ganas tremendas de dormir. Éste no debería ser mujeriego o si lo fuera que al menos lo supiera esconder bien. Muchas ideas me regaló mi tía, así que ahora debo estar agradecida por lo que hizo por mí y echarle la mano en sus último días en esta tierra.

Cuando la tía conoció a mi esposo se alegró mucho de saber que estaba metido en la política. Rodrigo era un simpatizante del Partido. Todos los días iba a las juntas y cuando iba a verme le platicaba toditita la reunión a la tía. Ella lo escuchaba atenta y sabía que Rodri era el candidato ideal para casarme con él. Todos los días me decía que aplicara todos mis conocimientos, todo lo que habíamos hablado para retener a Rodrigo. Recuerdo que días antes me había regalado un libro sobre amor. Era un pequeño libro rojo donde decía qué debía hacer para que mi hombre se sintiera más a gusto conmigo. Cómo masajearle los güevitos, cómo gemir para que se calentara más y hasta ejercicios para que me diera por la retaguardia. Según tía, ella había aplicado esas misma técnica con su esposo, tío Pedro, con lo cual lo mantuvo siempre sereno y tranquilo. Le daba su gasto todas las semanas y nunca le pegaba.

Todas las técnicas del libro las apliqué y Rodrigo se quedó conmigo. Los primeros años de matrimonio fuimos felices. Tenía un trabajito en una fábrica de por el norte de la ciudad. Entraba a las seis de la tarde y salía al otro día. Toda la mañana lo tenía dormidito y por las tardes iba a las oficinas de Partido para saber los pormenores. También ahí le daban una despensita porque había hecho bien su trabajo. Nunca me platicó al fondo de sus deberes, pero creo que les conseguía gente para llevarla a los mítines y esas cosas.

El Partido fue su vida durante mucho tiempo. Su gran sueño era llegar a trabajar en un puesto para luego irse haciendo de los centavitos. Me comentaba que el licenciado Rodríguez había comenzado como pepenador en el tiradero, pero que gracias a su esfuerzo y dedicación ahora era diputado. La política era su única esperanza de sobresalir en este mundo. Sabía que si hacía bien las cosas llegaría a un alto puesto y así todos nosotros tendríamos una mejor vida.

Por desgracia las cosas no salieron como él las planeó. En el trabajo sufrió un accidente. No le dieron indeminización, no nos ayudaron con los gastos y el Partido lo botó porque ya no era útil y ya no hacía su trabajo. El pobre Rodri se me murió. De tristeza, de desesperanza o qué sé yo. La pierna mala se le pudrió. Ésta despedía un olor horrible que la Lupe y yo debíamos curar. Por fortuna se nos fue rápido. Siempre hemos creído que se envenenó. Un hombre no puede durar tan poco con una lesión como esa. Cuando llego a pensar a fondo, sólo siento tristeza. Sus ideas se nos fueron por la borda y desde ese momento la Lupe, tía Alberta y yo fuimos una familia.

Los primero días luego del fallecimiento de mi esposo me acerqué al Partido, para ver si me daban el trabajito que él tenía. Los primeros días me hiceron el feo, sin embargo no me di por vencida, ya que como decía mi flaco: todo es cuestión de esfuerzo y dedicación. A la semana el licenciado Granados me dio trabajo. Debía barrer y trapear las instalaciones. No era mucho lo que me daba, pero con eso más con lo que ganaba planchando y lavando pudimos salir adelante. La Lupe dejó la escuela y también nos ayudó mucho. La tía, ella se quedaba en casa haciendo la comida. En las noches cuando cenábamos nos daba una alegría tremenda vernos juntas. Hablar y compartir el pan era nuestra única alegría, aunque también las noticias de la televisión nos hacían saltar de gusto.

Nuestro país pasaba por ciertos problemas cuando Rodri estaba aún vivo. El Partido había perdido la Silla y pues tenía algunos problemas; sin embargo, tres días después de la muerte de Rodrigo, en las elecciones nacionales, el Partido ganó. Se recuperó la Silla y a pesar de que estábamos tristes por la muerte del flaco, la alegría del triunfo no la pudimos esconder. Por eso mismo es que fui a pedir trabajo. Sabía que las cosas iban a mejorar. Que nuestro nuevo presidente haría más por nosotros, pero sobre todo que con la llegada del Partido al poder, nosotras tendríamos mayores oportunidades. Los azules se iban y dejarían los puestos a los rojos. Aquí estábamos nosotras.

Los cambios se anunciaban por la televisión con bombo y platillo. Reformas y reformas para mejorar nuestra situación. La tele lo repetía de día y de noche. Los pobres tendremos más ayudas. La guerra se terminará. Los precios bajarán. Según los comerciales todo estaría mucho mejor con la llegada del presidente. Así que cuando cenábamos y veíamos las noticias las tres saltábamos de la emoción. Se nos vendría un país diferente, el presidente en campaña lo había anunciado y firmado y le creíamos porque en muchas calles se veían pintas sobre lo hecho en su periodo como gobernador.

La gente siempre nos insulta por apoyar al Partido, pero al final son los mismos vagabundos que no desean mejorar al país. Tienen miles de palabras en contra de nosotros, pero la verdad es que no nos importa. Ellos están ardidos por perder, así que nuestro trabajo es trabajar más para continuar ganando más. El licenciado Rodríguez me dijo un día que tendremos mayor presupuesto para mejorar la colonia si seguimos votando por ellos.

Ahora los precios están subiendo un poco, pero es normal, me dicen en el Partido. Por eso tía Alberta está preocupada, pero lo que no me gusta es que esté dudando de nuestro presidente. Su comadre, doña Elvia, le ha metido ideas nada sanas. Son las mismas ideítas que todos repiten por las calles, de esos malos perdedores que quieren tener un país como en Venezuela. A mí me da miedo que lleguen estos personajes y me roben lo poco que tengo. Además eso lo gané con mis centavitos guardados. Por eso le repito a la tía que son cosas normales en la política. Debe creer en el partido y debemos aguantarnos porque si las cosas suben, habrá más dinero para la pobres. Ella no me lo dice, pero sé que no me cree. Uno debe aguantarse y creer en el presidente. Por algo nos da nuestra despensa cuando votamos por el Partido. Si fueran mentiras, si él nos engañara, la vida sería más difícil.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Pronunciamiento de Luis Cárdenas en torno al tema MVS


Insert de Joaquín Vargas, presidente de MVS Comunicaciones:" La propuesta de MVS ha sido y sigue siendo, y no ha cambiado, de 11 mil 164 millones de pesos.

"Este sábado 5 de febrero llegué a Los Pinos y entré con mi automóvil por la puerta que da al Molino del Rey, registré mi acceso de entrada y fui conducido hacia la oficina de la señora Sota. Me pidió que tomara asiento en la sala de juntas que tiene enseguida de su escritorio, y me entregó en propia mano el texto que ella consideraba era lo mínimo.

"Aquí está, certificado por notario público, el texto que solicitaba la oficina de Comunicación Social de la Presidencia de la República, en el que se puede apreciar anotaciones de puño y letra".

Insert de declarante no identificado: "Lo voy a leer tal cual, a pesar de que hay unos problemas en la redacción:

"'El viernes pasado aludí al contenido de la manta de Fernández Noroña. Debo decir que he recibido sinnúmero de críticas y cuestionamientos en las redes sociales y personalmente a través de distintas vías. El más serio de ellos es que violenté el código de ética que me comprometí a respetar que dice -tres equis-.

"'En ese concreto di por válida una presunción, en tanto que estoy pidiendo pruebas que las desmientan; di por válida una presunción y una duda verdaderamente grave sobre la integridad física y de comportamiento de una persona, y específicamente del Presidente de la República.

"'Además, preguntando un poco a cerca del comportamiento personal del Presidente, a través de quienes más lo conocen o han tenido oportunidad de convivir con él como Presidente, e incluso a través de la fuente que cubre la Presidencia de la República, incluyendo a la reportera -tres equis-, que ha llevado a cabo en su calidad de Presidente de la República más de mil 700 eventos públicos a los cuales no se tiene ningún reporte por parte de la prensa que lo cubre, o por cualquier otro medio a que haya faltado en una sola ocasión por razones de salud a uno de sus eventos públicos, mucho menos por las razones infundadamente aludidas por el diputado Fernández Noroña.

"'El Presidente es una persona saludable, practica deporte, en particular ciclismo, natación o corre de entre tres y cinco kilómetros diariamente'. Abajito se ve una anotación de puño y letra: 'Disculpa al Presidente, su familia, público'".

Insert de Joaquín Vargas: "Al conocer el texto supe de inmediato que Aristegui no lo aceptaría. El secretario de Comunicaciones y Transportes, poniendo una mano sobre la carpeta y con la otra apuntando al retrato del Presidente que estaba a sus espaldas, me advirtió lo siguiente: 'Tengo instrucciones del señor Presidente de no gestionar asunto alguno de MVS, y en especial de la 2.5, hasta en tanto la señora Aristegui no ofrezca una disculpa pública por el comentario que hizo con relación a un supuesto alcoholismo del Presidente.

"Por ese motivo la junta programada para hoy no se llevará a cabo, y ofrezco que tan pronto la señora Aristegui se disculpe, agendaremos de inmediato la reunión.

"Cuando salimos de ahí, les pedí a mis colaboradores que me acompañaran al Sanborns que se encuentra frente a la SCT en la calle de Xola. No entramos, nos quedamos parados sobre la baqueta, nadie podía creer lo que estaba sucediendo; en toda mi experiencia profesional jamás nadie en el Gobierno había cometido un exceso como ése.

"'Ahora sí -les dije- nos están echando encima la fuerza del Estado'".

Luis Cárdenas, conductor: Esto sucedió hace unos minutos, ésta fue la conferencia de medios, ésta fue la sesión informativa, mejor dicho, que se llevó a cabo hace unos minutos por el presidente de MVS Comunicaciones, Joaquín Vargas, en donde se demuestra la injerencia del Estado en materia de libertad de expresión, en donde se demuestra que existe una administración que está dispuesta a sacrificar el desarrollo económico de este país por un capricho y por un berrinche, en donde se demuestra también la ineptitud de los colaboradores cercanos al Presidente de la República; la prepotencia, la soberbia.

Exigir que una periodista reconocida como Carmen Aristegui, como nuestra compañera Carmen Aristegui, tuviera que leer públicamente una carta autorizada por la Presidencia de la República, ¿todo por qué? Por una berrinche, porque se sintieron muy aludidos al momento en que Carmen Aristegui lanzó una pregunta sobre un supuesto alcoholismo del presidente Felipe Calderón.

Es un pésimo manejo de control de daños lo que tiene la Presidencia de la República, pueden hacer estallar bombas sin tomar en cuenta lo que esto significa. Pero más allá de la ineptitud presidencial y de todo el equipo que está alrededor, estamos hablando también de una situación extremadamente delicada para las libertades de este país.

Que quede claro a todos los gobiernos que la libertad de expresión no es un regalo, no es una gracia que otorga el Estado, es un derecho ciudadano conseguido particularmente en este país con sangre y que día con día también se sigue consiguiendo con sangre.

Ojalá que hubiera tanto movimiento de Alejandra Sota, de la Presidencia de la República para esclarecer los crímenes contra periodistas en este país. Ojalá que hubiera tanto movimiento, tanta indignación por todos los compañeros que han sido asesinados por manos del crimen organizado en una estrategia estúpida que este Gobierno no ha sabido controlar ni ha sabido rectificar.

Ojalá que así reaccionara el Gobierno, no solamente por un berrinche o por el comentario de una periodista. Ojalá que así reaccionara el Gobierno cuando hay atentados constantemente y diariamente en contra de usted, en contra mía, en contra de todo el pueblo mexicano con la ola de violencia ya imparable que se vive en este país.

Ojalá que así fuera, pero no es así.

Este Gobierno se maneja por soberbia y es una soberbia hasta la médula; está la prueba, está la carta dada por Alejandra Sota al presidente de MVS Comunicaciones, Joaquín Vargas, en dónde se exigía la disculpa pública de una periodista, de Carmen Aristegui.

Más allá de todo esto, se estaba condicionando un proyecto empresarial, pero más allá de un proyecto empresarial, más allá de un proyecto económico, estamos hablando que se estaba condicionando a la disculpa de Carmen Aristegui el desarrollo tecnológico de este país, en donde muchos estamos cansados, estamos hasta el gorro de que no podamos tener derechos que sí se tienen en otros países.

¿Sabe usted que el desarrollo de la banda ancha es directamente proporcional al incremento del Producto Interno Bruto de un país? Es decir, en cuanto haya más acceso a la red de banda ancha, más aún de la banda ancha móvil, inmediatamente sube el Producto Interno Bruto del país, así, nada más, por tener más acceso internet se sube.

Es una prácticamente ecuación matemática: se crea la banda ancha, se sube el Producto Interno Bruto.

Eso lo beneficia a usted, eso me beneficia a mí, eso beneficia al pueblo de México, nos beneficia a todos, pero por un berrinche presidencial, por una ineptitud en cuanto al manejo que se tiene de la comunicación social en este país, todo eso está bloqueado, está tomado, está secuestrado por los caprichos de la Presidencia de la República, por los caprichos del Gobierno Federal.

Y se llega al extremo de ingerir tanto en una línea editorial, al grado de mandar una carta de disculpa que tiene que ser prácticamente autorizada, yo no sé si por el Presidente o únicamente por Alejandra Sota.

En unos minutos más Alejandra Sota, de la Oficina de la Presidencia de la República, de Comunicación Social, ofrecerá una conferencia de prensa, no sabemos si vaya a aceptar preguntas, no sabemos si vaya a hablar sobre este tema, es evidente que será el tema principal, y tendrá que responder a mensajes que han sido presentados el día de hoy: uno, a esta carta que usted escuchó hace unos minutos y, número dos, a toda la presión que se vino por el Gobierno Federal para la salida de Aristegui.

No ha hablado aún Javier Lozano Alarcón; es un tuitero conocido, reconocido, tuitea siempre en el momento, y al momento no hay ningún tuit de Javier Lozano Alarcón.

Hace una semana justamente, Lozano decía que era Joaquín Vargas el que estaba chantajeando al Gobierno Federal. Hoy se probó, se presentó a través de documentos que han sido verificados y notificados por un notario público, a través de mensajes de texto, de chats, de mensajes en el sistema Blackberry, hoy se ha probado que la presión vino del Gobierno Federal; uno.

Y número dos, que el proyecto "se lo llevaba la chingada", porque así lo dijo Javier Lozano, "se lo llevaba la chingada" si Carmen Aristegui regresaba a su espacio informativo.

Es lo que dice Javier Lozano, lo que dijo Javier Lozano hace una semana; él se curó en salud. El dijo, él dijo que... Javier Lozano señaló que había sido Vargas, Joaquín Vargas, el que había chantajeado al Gobierno; hoy se probó lo contrario con documentos, hoy se probó lo contrario con pruebas fehacientes.

¿Quiere consultarlas?, ¿quiere ver todo esto a detalle? Quiero invitarlo en estos momentos a que ingrese en www.noticiasmvs.com, ahí está la información, ahí se encontrará también la conferencia de medios que ofreció Joaquín Vargas, la sesión informativa que se ofreció hace algunos momentos.

Y aquí hay un tema también extremadamente importante: el Gobierno Federal, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público de este país ha sostenido, a través también de medios que uno podría suponer son afines, que la banda 2.5 gigahertz no quiere ser pagada por MVS.

Hoy se demostró lo contrario, fácilmente, sin cuestiones técnicas, sin enredos técnicos; se pone sobre la mesa que MVS ofreció y ofrece actualmente 11 mil 164 millones de pesos por la banda 2.5 gigahertz en contraprestación, eso sin tomar en cuenta el regreso de una parte del espectro al Estado de forma gratuita.

Hay que analizar esta cuestión, esta propuesta, que ha estado sobre la mesa desde hace mucho tiempo, que son muchos años de negociación y que de un plumazo, por un capricho y por un berrinche, se está dejando atrás.

Mire, deje usted la cuestión de MVS, deje usted la cuestión empresarial, deje usted la cuestión de la familia Vargas. Estamos hablando que el Gobierno Federal está frenando el desarrollo tecnológico de este país.

¡Carajo, Colombia tiene un mejor sistema de Internet que nosotros! ¡Perú tiene un mejor sistema de Internet que nosotros!

¡Viva la soberbia hasta la médula!

martes, 3 de julio de 2012

Apenas el comienzo


por P.I.G.

Me pregunta un priista que si sólo porque perdió AMLO cuestiono la democracia, y contesto que nada más alejado de la realidad. 

Creer en una democracia como la nuestra es un completo autoengaño; es como confiar en aquél que ha robado una vez y a pesar de ello se le permite entrar a casa.

La nuestra es una democracia insipiente, inmadura, llena de vacíos legales y jurídicos; es un error la democracia pinche mexicana.

El hecho de que el día de hoy consejeros electorales y medios de comunicación aplaudan el ejercicio democrático del día de ayer responde o al deseo de ocultar la raquítica situación de la vida política nacional, o al hecho de que intentar creer que México ya no es el hermano menor al que hay que darle lecciones de vida y ahora es éste quien pone el ejemplo llevando a cabo una “fiesta cívica” como la de ayer.

No nos engañemos, la democracia con la que se llenan la boca no es lo que debería ser. Y no lo es porque al tiempo que pregona respeto, tolerancia, imparcialidad y libertad de expresión, permite las agresiones físicas y psicológicas, la discriminación, el oficialismo y la represión ideológica.

Tan es así que en los días que antecedieron a la jornada electoral, decenas de compañeros del Movimiento #YoSoy132 (y es preciso enfatizar este caso) fueron víctimas de ataques, vejaciones, humillaciones y privaciones de derechos fundamentales como la libertad lo mismo por simpatizantes del partido ahora próximo a regresar al poder, como de la autoridad misma.

La democracia pinche mexicana, pues, arropa a unos cuantos y acalla al resto, a los inconformes, a los que siempre les toca recibir el golpe.

La democracia no debería permitir que un candidato presidencial sea impuesto y cobijado e impulsado por las élites del poder y los monopolios mediáticos, no debería tolerar el hecho de que un futuro Presidente no sepa ni hablar, ni expresar, ni mucho menos retener conocimiento (algo más que necesario para ocupar la primera magistratura de un país); la democracia debería hacer algo por frenar las candidaturas de personajes cuestionables y algo debería hacer, una vez iniciadas las campañas, con las violaciones que perpetran éstos en contra de las leyes electorales.

Pero ¡Oh sorpresa! No hizo absolutamente nada, ni la molestia se tomó siquiera de investigar posibles malversaciones de dinero, pago de contratos millonarios a cambio de espacios en radio y televisión, así como presuntos nexos con políticos cuyos nexos con el crimen organizado son más que evidentes.

Esa democracia, la que permite que un muñeco televisivo pueda elegir entre diferentes “estrellas de la farándula” para servirle de acompañante y a posteriori como primera dama, es la que hace nada con exgobernadores que endeudan multimillonariamente a su estado, o permiten que delincuentes amantes de las ligas, pese a las pruebas inobjetables, sigan paseando por el mundo sin que nadie los detenga.

Esta democracia pinche mexicana sabe que en el gobierno se comenten crímenes, se llevan a cabo desapariciones forzadas y se maquinan guerras sucias contra los enemigos del Estado y no obstante no hace nada.

La pregunta, por ende, es más que obligada: ¿se merece esto el pueblo mexicano? Mucho me temo que sí.

Dicta el verso sabio que aquel que se olvida de la historia, está condenado a repetirla, y el mexicano (alienado por los medios y pasivo como sólo él) se ha encargado de olvidar su historia, al grado de negarla y sentirse ofendido cuando alguien se atreve a negar versiones oficialistas de la historia nacional.

El pueblo de México, en parte, es culpable de la miseria en la que vive. Si el producto chatarra que está próximo a ocupar la silla presidencial logró tal éxito mucho se debe en parte a que ese producto chatarra se vendía por televisión, y el mexicano no quiso apagar nunca la televisión.

Ya lo decía Anonymous en su momento: atacaremos la página del IFE si nos percatamos de que se prepara el fraude, aunque el hecho de que Peña Nieto gane no significa necesariamente que se trate de un fraude.

Sencillo, también alguien tuvo que haber votado por él y, según las cifras oficiales, 18 millones 336 mil votantes decidieron que el PRI tenía que regresar a Los Pinos, a ocupar de nuevo la silla que por tantos años ocupó y tras los cuales el país perdió no sólo tres ceros en el peso, sino soberanía y más aún, independencia.

Esas 18 millones se tragaron (por gusto, por necesidad o por obligación) el cuento del “nuevo PRI”, y éste, al puro estilo del “viejo PRI” no hizo más que aplicar la estrategia de siempre: compra de votos, obsequio de artículos inservibles o poco útiles, entrega de despensas, dinero en efectivo, monederos electrónicos, aderezado todo ello con discursos vacíos, como ya es costumbre.

No digo que sólo esos 18 millones de votantes son culpables de que México esté estancado socialmente y con posibles probabilidades de retroceder en su historia, pero sí hay quien acepta 500 o mil o dos mil pesos (que dada las circunstancias bien pueden estirarse una o dos semanas) a cambio de vender los siguientes seis años de su vida. Tal vez es eso lo que vale el futuro del mexicano mediocre.

Que hay quien lo hizo por absoluta necesidad, claro, de eso no hay duda; que hay quien no tiene carencias y aún así acepta el pago, también. Que hay un gran número de personas dentro de ese espectro de 18 millones que votaron por convicción propia, muy a pesar nuestro, existen y de igual forma merecen respeto.

Y este pequeño fenómeno (que con el tiempo se vuelve un monstruo que gana elecciones y se convierte en dictadura de 70 años) es sólo un botón de muestra de la fallida democracia que en nuestro país ha imperado desde hace muchos ayeres.

¿Qué hacer? Desánimo después de conocer los resultados preliminares y comenzar a gestar vía diferentes medios  la idea de un posible fraude electoral.

Mas no todo está perdido. Sin importar las circunstancias, miles de jóvenes marchan tan sólo un día después de las elecciones presidenciales, uniendo sus reclamos como lo han venido haciendo desde hace más de un mes. Se trata de una prueba de que la llama sigue viva y tal vez más aún que antes del Día D.

Los que por tristeza o temor canalizaron su pensamiento al 2018 y comenzaron a pensar a futuro, estaban equivocados. Aún queda mucho por hacer a corto plazo y el primer reto es hacer o deshacer antes del 1° de diciembre. Nada está dicho y #YoSoy132 ha dado muestras de su capacidad creativa y transformadora.

¿Quieres resignarte y darás el visto bueno a quien semanas atrás repudiabas y considerabas el menos indicado para gobernar este país, tu país?

Retomo las palabras de Antonio Navalón, quien considera éste como el primer día después de las elecciones, el día en que debemos empezar a trabajar para construir nuestro futuro, no el de 18 millones o el de 15 millones de AMLO, sino el de todo un país que clama y pide a gritos la reinvención de una democracia real, como debe ser.

“Felicidades, gracias y bienvenidos a este primer día. Sin embargo, todo esto habrá sido en vano, y algún día nuestra historia nos lo demandará porque, por primera vez, el efecto mariposa de la Plaza Tahrir de Egipto llegó al Paseo de la Reforma”.

jueves, 21 de junio de 2012

#Debate132 y el rumbo a corregir


por María del Carmen

La exposición de cierto tema en la escuela es un momento por el cual todos pasamos. Desde el primer día, los profesores dan a conocer los puntos a evaluar y no faltarán las exposiciones en equipo o individual. Ese mismo día por lo regular se crean los equipos y la división de temas, pero el terror no está ahí, sino ser el primero en el sorteo.

Por lo general el primer equipo es la carne de cañón. Todos saben que surgirán problemas y errores que con el paso del tiempo deberían ir mejorando cada exposición. Algunas veces se logra, otras nomás no.

Recurro a este espacio común para resaltar lo que pasó el día de ayer en nuestro país. Los #YoSoy132 organizaron un debate sin precedentes en la historia política mexicana. Los jóvenes convocaron a los candidatos a la presidencia y tres de los cuatro asistieron (qué pena que el abanderado priístas haya rehusado la invitación por motivos endebles para esta autora) para responder dudas ciudadanas, es decir, preguntas sobre los proyectos  por parte de los usuarios de Internet.

Dentro de la organización del debate hubo puntos buenos y malos, y cada quien según su criterio los podrá enlistar, pero este texto viene a recordar lo que el debate realmente significa para la nación mexicana.

Como la primera exposición en la escuela, el Debate132 sirve para ver los puntos a mejorar. Se trata de la primera prueba para alcanzar un fin aún lejano. En este caso no es una calificación aprobatoria, más bien un rumbo diferente para la política del país. Un rumbo donde la ciudadanía y no sólo los jóvenes tomen las riendas de las elecciones presidenciales, donde sea la sociedad la que marque la agenda de los candidatos y no al revés.

Vemos y oímos comentar sobre el papel activo que deben tener los ciudadanos. El típico “México cambiará cuando los mexicanos cambien” y el debate de ayer fue muestra de eso mismo. Los mexicanos, si no todos,  están despertando poco a poco. No se espera un cambio inmediato porque eso no existe, es mejor ir apoyando, ir despertando a los de a lado para que se unan a la transformación del país y sobre todo ir descartando las opiniones apáticas y pseudointelectuales donde nada, absolutamente nada nos convence.

Estoy de acuerdo en que como ciudadanos responsables debemos pedir siempre más, es nuestro deber no como mexicanos, sino como humanos. Debemos superarnos en el día a día, buscar el progreso de todo lo que nos atañe, pero también es deber el mostrar nuestro apoyo para la conformación de ese futuro ahora tan utópico. No se vale desacreditar, ni criticar sin fundamento. Se necesita de la crítica constructiva y propositiva.

Muchos no podrán estar de acuerdo con los #YoSoy132, más aun después de ver lo que se ha publicado recientemente. Unos desmienten y se deslindan, otros aseguran y relacionan. Al final, si todo eso es cierto no importa tanto, ya que muchos jóvenes 132 están ahí por convicción propia, no por tortas, ni por bicicletas, ni porque algún mesías político lo diga. Los 132 tienen una mentalidad propia y crítica, buscan hacerse participes de la vida política de su país y de paso contagiar  a los otros.

El debate de ayer fue el primer paso de todo un proyecto que nos conviene emprender como ciudadanos mexicanos, independientemente de quién gane el próximo 1° de julio. Es decir, el YoSoy132 fue el primer grupo en exponer una idea tal y de la cual debemos aprender para mejorar, para corregir el rumbo del país y de la sociedad en general, para que en un futuro logremos acreditar el curso por el bien de nuestra nación y sobre todo de las generaciones futuras.  

miércoles, 30 de mayo de 2012

¿#YoSoy132?


por P.I.G.

Esperamos el momento de coyuntura más vistoso y ventajoso para salir a expresar nuestra inconformidad y, dada la realidad por la que atraviesa el país, la sociedad voltea y toma en cuenta a un grupo de individuos que, desorganizados (todo hay que decirlo), toman las calles para protestar, como nunca en la historia de México, en contra de un candidato presidencial.

La ciudad se paraliza para observar a sus jóvenes; claro, nunca antes se había observado un evento de tal magnitud y eso hay que tomarlo en cuenta, y guardarlo en el recuerdo o en la memoria del celular.

Días antes, un grupo de estudiantes de la Universidad Iberoamericana repudiaron sin reparo al candidato presidencial del PRI, y la historia que se desarrolló es por todos conocida. La gota que derramó el vaso.

Días más tarde se forman células estudiantiles que dirigen cañones contra el sujeto del copete y de inmediato se alista el inicio de una batalla en las calles, en las escuelas, en las redes sociales con un único y claro objetivo: denostar al candidato del PRI y bajarlo de la contienda electoral.

Luego la formación de brigadas, que a su vez organizan conferencias, concentraciones, protestas y demás, y más tarde los grupos ya están definidos, separados, dispersos y distantes, no por causas o razones mutuas, sino por banderas académicas: las universidades, en su conjunto, divididas por una mano invisible que evita a toda costa la cohesión entre sí.

Un movimiento de esta índole, que no habíase visto desde hace bastante tiempo (más aun si tomamos en cuenta la injerencia que la misma máxima casa de estudios ha tenido en el mismo, lo cual resulta más que plausible), puede tener un sinfín de finales, pero sólo dos los más previsibles y palpables: disolución o continuidad.

Pero he ahí el problema de la concentración de ideas dispares: no puede existir un consenso, amén de la gran cantidad de contradicciones, ideológicas y no, que prevalecen entre los miembros del llamado movimiento #YoSoy132. Hay objetivos claros y comunes, de eso no hay duda, pero no hay realmente una organización que permite divisar logros a gran escala, muy a pesar de los miles de simpatizantes que engrosan las filas del movimiento.

El asunto es el mismo que ha frenado grandes reformas en este país; muy a pesar de ser una corriente alterna a todo cuanto se había venido haciendo, el común denominador del mexicano sigue ahí, inamovible, inerte y a la espera de echar todo a perder: la falta de acuerdo (de todos) y el protagonismo (de unos cuantos).

Y como resultado de ello, ni la UNAM, ni el IPN, ni el ITAM, ni la Ibero, ni nadie puede fijar miras concretas y de esa forma crear un solo manifiesto, en cuyas líneas esté plasmado y consumado el descontento de la juventud, sea esta juventud perteneciente a cualquier entidad académica… o no.

Las diferencias (sólo de argumento) que se han venido observando dentro del movimiento 132, aunado a las declaraciones en medios sobre discrepancias en las demandas (como el hecho de considerarse o no antiPeña Nieto) han orillado a los “dirigentes” a replantear estrategias y tomarse la molestia de crear un pliego petitorio único que englobe las miles de consignas de inconformidad que se escucharon lo mismo en la protesta de la Ibero, que en la marcha del Zócalo o la manifestación en la Estela de Luz.

¿Resultados? Aún hay que esperarlos y por el bien del movimiento esperemos que sean positivos para nosotros. Por lo pronto lo que anteriormente era considerado el primordial objetivo, ha sido medianamente cubierto: el debate transmitido por las dos televisoras, lo que obviamente no garantiza nada y significa realmente muy poco para los 132.

En otro orden de ideas, si el problema es el protagonismo es porque siempre hay quien quiera erigirse como líder, como dirigente y portavoz de un movimiento que, desde un principio, nunca tuvo cabeza ni pies. ¿Vamos a buscar quién fue el primero en lanzar la convocatoria para la marcha antiPeña y considerarlo indiscutiblemente como el iniciador, como el primer 132 que existió?

En todo caso esta protesta no encuentra su inicio sino en aquellos años donde la juventud comenzó a tomar conciencia de su realidad y se hizo partícipe de la vida pública de su país, aventura que le costó con el paso del tiempo derramamiento de sangre, injusticias, violaciones, vejaciones, aislamiento y demás.

Imposible fijar, pues, punto de arranque, así como imposible fijar la meta final. Tenemos que hacer un examen de conciencia y plantear preguntas que tienen que ver más con nuestro futuro inmediato como movimiento, que como mero conjunto masas y dejar de preguntarnos a quién debemos seguir.

¿Qué si gana el candidato contra el que protestamos?, ¿la lucha seguirá en pie, más férrea que nunca, o depondremos las armas y nos someteremos a un régimen como hasta ahora lo ha hecho el ancho de la población? ¿En verdad estamos dispuestos a afrontar las consecuencias de lo que llamamos y lo que implica una “revolución”, que no será (ténganlo por seguro) vacaciones con sol y playa?

¿Y qué si gana esa opción política vestida de izquierda esperanzadora y amorosa que encuentra eco dentro de las filas del 132, pero que muchos se niegan a sentenciar como afirmación sólida?, ¿viviremos en concordancia sólo por tratarse de una opción ideológica distinta a cuanto ha existido durante los últimos 80 años? 

¿Seguiremos exigiendo, manifestándonos, haciendo campaña desde las trincheras más humildes, detrás de los monitores de la computadora, en las calles, en las escuelas, en los centros de trabajo?

Respóndanse con sinceridad y dejemos claras las bases del movimiento no a partir de entusiasmos momentáneos, sino a partir de la realidad inexorable del país. ¿132 termina el 1° de julio, horas después de haberse confirmado el ganador de las elecciones presidenciales?

Tras la respuesta de todo ello, seamos conscientes de que la rueda ha comenzado a girar e imposible es detenerla ahora. Por el contrario, es cuestión de darle empuje para que los resultados sean visibles.

Pero una rueda, como todo, no puede funcionar sin el apoyo de todos, y cuando alguien deja de empujar, el esfuerzo para hacerla girar es mayor y hay menos movimiento. Más aun cuando cada cual empuja en direcciones contrarias: el resultado es el estancamiento y la inmediata extinción.

Basta de diferencias; no somos cabezas aisladas, ni somos un grupo de insolentes espontáneos; no tenemos líderes, ni pertenecemos a partido político alguno.  Tampoco somos 132, ni miles, ni decenas de miles. “Cuéntenos bien”, somos una gran legión y vamos por todo.

martes, 15 de mayo de 2012

La liguilla de la política


Por: Alejandro Badillo. 

Es difícil negar las semejanzas existentes entre el futbol y la contienda electoral. La corrupción, la enajenación y el desinterés por cierta parte de los espectadores o votantes son temas comunes entre ambos temas. Me encanta escuchar a las personas que descalifican a los amantes del futbol por ser supuestamente “personas incapaces de ver más allá de la cancha” y de la misma manera, oír los argumentos de los aficionados al defenderse de dichas críticas.

En la situación actual podemos hacer una analogía de lo que ocurre en la liguilla por el título a la presidencia y la contienda por la silla del campeón del Clausura 2012, ya que muchos verán el partido sin una escuadra favorita y otros saldrán a votar sin tener colores o partidos de por medio.

Santos Laguna y Monterrey disputarán en dos partidos quién será el nuevo campeón del futbol mexicano. En otros países el que hace más puntos por lo regular queda como monarca, pero en México, para sacar más dinero se inventan un minijuego que en algunos casos (casi siempre) premia a la mediocridad de las escuadras. Por fortuna, en esta ocasión se enfrentarán el primero y segundo lugar de la tabla general.

Ahora, la contienda electoral inicia desde que los pobres candidatos se hacen llamar pre-candidatos. A diferencia del futbol, la mayoría sabe quién va a pasar a la liguilla electoral, los políticos sólo le siguen el juego a la democracia. En el futbol algunas veces nos llevamos algunas sorpresas, como en esta ocasión que calificó Xolos de Tijuana; pero en la política es difícil que pase esto (¿podríamos comparar a Calderón del 2006 con Xolos 2012 o Querétaro 2011?). Más arriba sostengo que la liguilla suele premiar a la mediocridad porque en ocasiones el octavo equipo de la tabla surge campeón, pero acá, en territorio de la política, la mediocridad caracteriza el inicio y el fin de la contienda (también en el futbol mexicano, no nos hagamos los santos, cojea de lo mismo, sino tuviésemos una liga más competitiva).

Éstas no son las únicas semejanzas, hay muchísimas otras, por ejemplo los intereses que se esconden detrás de las banderas y colores, la cantidad de fanáticos o el entretenimiento que proporcionan a la masa; pero lo que me interesa aquí es hablar de los que no tenemos un equipo en la final ni un partido para votar el primero de julio.

Miles de mexicanos verán el siguiente fin de semana la final –final del futbol, pero sólo por entretenimiento ya que sus escuadras favoritas se quedaron en el camino. Al final no les importará quién gane entre los laguneros y los rayados; no se morirán en gritos desgarrados al final del partido, ni saldrán con su camiseta al siguiente día, no generarán caos vial y ni siquiera saldrán con su bandera por la avenida principal de la ciudad. Al ver el espectáculo futbolístico continuarán con el ritual de todos los fines de semana y así tener un tema del cual hablar.

 La semejanza en este caso con la política será que muchos ciudadanos apartidistas tendrán que hacer lo mismo el próximo 1 de Julio. Salir a votar sin un partido, sin una bandera y sin ningún color a sus espaldas. Pero la diferencia más notable e interesante que veo en este caso, es que dichos votantes se irán en contra de un equipo. Al parecer los apartidistas votarán no a favor de un mejor proyecto, ni del mejor candidato, tampoco votarán, como se suele decir: por el menos peor. En esta ocasión este porcentaje del padrón electoral saldrá a ejercer su derecho de voto en contra de un partido. Las redes sociales demuestran el rechazo que tiene cierto candidato, de tal forma es el rechazo que el próximo 19 de mayo se realizará una marcha no para apoyar a un candidato ni partido, sino para mostrar simplemente el descontento hacia el candidato del Revolucionario Institucional.

El 2 o 3 de julio, cuando se sepa a ciencia cierta si pierde el candidato del PRI muchos saldrán a festejar eso: la derrota; pero pocos celebrarán verdaderamente el triunfo de cualquiera de los tres candidatos restantes. La final política tiene mayor  relevancia para los mexicanos por tratarse del futuro de su país, a diferencia de la final Santos-Monterrey, la cual en comparación tiene una temporalidad ridícula y sin un cambio significativo; sin embargo, al final los apartidistas y los sinequipo sufrirán exactamente lo mismo: participar directa o indirectamente en una contienda que no los emociona o satisface del todo.