Julio Cortázar - Cuentos Ciudad Seva
"No renuncio a nada, simplemente hago lo que puedo para que las cosas me renuncien a mi."
Cuentos de H.P. Lovecraft - Ciudad Seva.
"The oldest and strongest emotion of mankind is fear, and the oldest and strongest kind of fear is fear of the unknown."
Jack Kerouac - Página oficial
"I saw that my life was a vast glowing empty page and I could do anything I wanted."
H. S. Thompson - The Great Thomspon Hunt
"We were somewhere around Barstow on the edge of the desert when the drugs began to take hold."
Fernando Pessoa
"Não sou nada. Nunca serei nada, não posso querer ser nada. À parte isso, tenho em mim todos os sonhos do mundo."
Edgar Allan Poe - Cuentos Ciudad Seva
"They who dream by day are cognizant of many things which escape those who dream only by night."
Javier Marías - Postales Regiones Inferiores.
"Los amores pasados siempre ofenden a los amantes nuevos, por muy muertos que estén aquellos."
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miércoles, 30 de octubre de 2013
Semana de muertos, tradiciones vivas
por B.Varglez
Esta
semana es dedicada a nuestras tradiciones, las verdaderas, las de nuestras
raíces y que bien también pueden ser combinadas con otras; la idea es no dejar
de lado lo que nos gusta y llevamos años haciendo, no sólo porque tenemos un
gobierno pendejo y represor lo dejaremos de lado. Y no porque celebremos un
poco quiere decir que somos indiferentes ante las circunstancias o
problemáticas de nuestro país.
Porque
a decir verdad es necesario que nuestras tradiciones no mueran, el por qué, en
parte por nuestro pasado tan rico, donde los ancestros realizaban todo un
hermoso ritual para invitar a las almas a venirnos a visitar en estos días
dedicados a los muertos: el copal, el pan de muerto, las veladoras y los
platillos preferidos de nuestros seres que ya no están en este mundo.
Sus
almas, como un fino polvo (el que no quiera creer en ello muy respetable), se
desliza por las paredes de nuestras moradas y nos regalan un poco de su
presencia.
Cuenta
la leyenda que si comes algo que estuvo expuesto en la ofrenda no tendrá, sabor
ya que las ánimas se lo llevan como agradecimiento por déjaselos en su altar.
Pero
no sólo por lo anterior es por lo que debemos poner o visitar una ofrenda, sino
porque de estas hermosas tradiciones está detrás el trabajo de mucha gente
trabajadora: campesinos, artesanos o simples vendedores que buscan llevar el
sustento a sus mesas ofreciendo los artículos que le darán vida a la
celebración.
Es
cierto, para muchos el Día de Muertos ya se volvió Halloween, una festividad
extranjera y que nada tiene que ver con nuestras raíces, pero tampoco podemos
juzgar tan fría y severamente esta fiesta, pues muchos (no se hagan) la
utilizan de pretexto para empinar el codo (más que de costumbre) y ya ni
siquiera la arman chido disfrazándose o haciendo algo referente a la fecha,
solamente compran el alcohol, beben como cosacos y se atreven a llamarlo
Halloween
Ni
madres, si no hay disfraz, ni ofrenda es una borrachera cualquiera, así que no
sean payasos, ni ridículos.
Pero
total, que como les decía, el trabajo de mucha gente está presente en todo este
rollo y uno de nuestros queridos barrios (no, no es Coyoacán, hay más en esta
vida que ese sitio para estas fechas), La Merced, es uno de los lugares donde
podemos encontrar un sinfín de cosas para nuestra pachanga, ofrenda, Halloween o
como fregados quieran llamarle.
Empezando
porque es un deleite dejarse envolver desde el mercado de la fruta, las
legumbres y carnes, hasta la zona donde está todo lo referente al Día de Muertos.
Se emboba uno y se le pasan las horas de lo lindo en el pasillo de los dulces,
entre apretones y empujones, pero en verdad, si uno no es muy mamón, se la pasa
chido, compra barato y lo hace directamente a un pequeño empresario, no a una
trasnacional, además de que lo que te lleves es fresco y de calidad.
Otro
lugar donde puedes ir también a comprar, bobear o simplemente a cenar y
deleitarte con el pan de muerto y otros postres o antojos, es el mercado de Río
Blanco, ubicado en Congreso de la Unión. Ese es un antiguo mercado que también
tiene una gran variedad de precios y productos para tus ofrendas.
Ya si
te da mucha flojera andar en mercados enormes y abundantes de gente, pues de
perdida visita el de tu colonia, que seguramente también tendrá lo que necesites.
El chiste es consumir lo que otros hacen y ayudar a los pequeños productores;
al fin sales ganando porque la cartera te lo agradecerá.
Ahora
bien que si lo tuyo de plano no es la manualidad (me refiero a la puesta de los
altares, no sean cochinos), entonces váyanse a observar y visitar los que ya
están hechos, como lo son las ofrendas que ofrece el GDF, los altares en Ciudad
Universitaria; éste es maravilloso porque siempre lo dedica a un personaje en
particular, y ahí se puede ver qué facultad de verdad le echa ganas a las cosas
y cuáles nada más lo hacen para salir del paso.
O bien
las ofrendas y altares que ofrecen los museos como el Dolores Olmedo, el de
Antropología e Historia, el de Medicina, el Museo Nacional de las Culturas
Populares, Museo Casa del Risco, Bellas Artes, de entre muchos otros que
incluso llegan a ampliar su horario para que los puedan visitar.
Ya que
si tienes varo y días libres, puedes irte a las festividades en Oaxaca,
Mixquic, Janitzio, Jarácuaro, Veracruz, Puebla, donde la naturaleza hace lo
suyo ambientando el lugar; o bien, si quieres arriesgarte a ver qué tal está
este año la presentación de “La Llorona” en Xochimilco o siquiera vete a ver
“Don Juan Tenorio”, hay muchas compañías de teatro independientes con buenos
montajes, tanto de parodia como en serio.
La
elección esta semana la tienes tú, amigo lector, no seas amargado y vive las
tradiciones de este pueblo, que no todo sea sufrimiento. Dejemos ver que no han
acabado con todo aún y que somos un pueblo que se rescata y busca la unión, que
no quiere perder su esencia, aunque haya muchos ladrones de cuello alto que nos
quieren ver sumidos en el dolor y la tristeza.
Buena
semana de muertos y no dejen pasar la oportunidad de mandar sus textos en la
convocatoria que lanzó Regiones Inferiores. Dejen que las letras los envuelvan.
lunes, 21 de octubre de 2013
Nos caga que nos cague
por P.I.G.
Nos caga que algún funcionario en alguna oficina de alguna
instancia gubernamental nos pida dinero para saltarnos los lugares de la fila y
realizar antes que todos los trámites correspondientes; nos caga la corrupción,
pero no nos gusta formarnos.
Nos indigna que una mujer y su niño en brazos mueran
atropellados por un asqueroso inconsciente detrás del volante, pero más de una
vez hemos salido de una fiesta ebrios hasta el recto y nos hemos cruzado los
semáforos rojos porque nos parece un claro ejercicio de rebeldía.
Nos perturba que ese hijo de vecino no le ceda el asiento a
una mujer en el transporte, pero el día que nosotros somos ese hijo de vecino
que tiene el privilegio de ir sentado, pensamos: “Total, no está tan grande,
puede ir parada y no creo que vaya muy lejos”. Ja, nos caga la discriminación,
pero peyorativamente usamos el término “hijo de vecino” con ese sujeto que va
sentado.
Odiamos que los políticos desfalquen y roben a sus anchas,
pero si se presenta el caso no diremos nada al señor de la tiendita que nos ha
dado cambio de más. Robamos a nuestra manera, y eso ya nos hace cómplices.
Nos cagan los legisladores que duermen sin descaro en sus curules,
pero “la semana laboral debería durar sólo tres días”.
Odiamos el machismo, pero “que no vayan viejas a la fiesta,
que vaya puro cabrón para que se ponga mejor el asunto”. Odiamos el feminismo,
pero “pinches hombres”, cuando un pinche hombre y una pinche mujer es también un
pinche papá y una pinche mamá.
Nos encabronamos con los “pinches encapuchados” que pintan y
dan mala imagen a la ciudad, pero si ya no hay remedio orinamos en los parques
y muy a menudo tiramos basura; al fin sólo es una colilla de cigarro.
Nos caga la propiedad privada de los poderosos, pero que no
se atrevan a ensuciar “mi auto”, que no peguen estampitas en “mi casa”, que nadie
venga y coma en “mi mesa” o que ni se les ocurra tomar prestado “mi celular”,
porque eso es mío y sólo yo puedo hacer uso de ello.
Nos caga la forma cruel y despiadada como matan a los
cerdos, pero esos tacos seguramente te hacen olvidar que ya eres parte del círculo
de la tortura.
Nos caga la apatía de los futboleros y sus dos horas de
alienación, pero las ocho horas de embrutecimiento etílico nos parecen
razonablemente aceptables.
Odiamos la hipocresía y el fanatismo de las iglesias, y por
eso hay que quemar iglesias y crucificar cristianos, eso no es ni hipócrita, ni
fanático. “Qué bueno que hayan crucificado a Cristo”, pero qué pinche indignación
por la manera en que crucificaron inocentes durante las purgas soviéticas.
Me cabrea el racismo en todas sus manifestaciones, pero “ese
indio apesta a campo y esos pinches blancos hijos de papi deberían largarse del
país”.
Me caga la xenofobia, “pero pinche Laura Bozzo, que se
regrese a su país, aquí no la queremos”.
Al diablo con las trasnacionales, “pero la cerveza sale más
barata en Walmart”.
Odio a los burgueses, pero “si tuviera su dinero ya me
hubiera largado de este país y terminaría mis días viajando alrededor del mundo”.
Me cagan los productos de farándula de Televisa, “pero qué
rica está Galilea Montijo”.
Estoy en contra del aborto, pero “a ese pinche Loret de Mola
no le hubieran permitido nacer”. Sí, aunque sea sólo sentido figurado, igual se
piensa con bastante entusiasmo.
Odio la represión, “pero que se madreen a los maestros por
pinches güevones”. Odio que las marchas obstaculicen la ciudad, pero “si le
suben un peso al precio del refresco sí salgo a las calles a protestar por mi
derecho a la libre compra” (sic).
Me caga que el sistema desplace y reduzca al mínimo mi
libertad, “pero quiero que mi pareja esté siempre aquí y que no se le ocurra ir
a donde yo no vaya sin que me entere”.
Nos caga la hipocresía, pero siempre viajamos a todos lados
con nuestro espejo, con la moralina, con la doble personalidad, con el
claroscuro de la personalidad humana, con los principios fundamentales
aprendidos a través de tantos años, pero con el cesto de basura para cuando los
valores estorben y poderlos mandar a la mierda por un rato.
Nos cagan las medias tintas, pero el ser humano siempre
camina sobre la línea media que divide los polos, los extremos, las aristas
opuestas de la vida.
Al humano le caga la humanidad, pero ha hecho un (semi)esfuerzo
malogrado para acabar con ésta, y se ha conformado con repetir una y otra vez
que le caga y le caga y le caga, pero siempre termina limpiándose la suciedad,
duerme tranquilamente y al día siguiente todo le parece un poco más normal.
miércoles, 18 de septiembre de 2013
La indiferencia, nuestra única moneda de cambio
por B. Varglez
Los gritos desde hace mucho en nuestro país han dejado de ser de Viva México, de Viva la Patria, Vivan los héroes que nos dieron independencia. Los gritos en nuestro país ahora son de hambre, tristeza, desolación, desconcierto, decepción y melancolía por los tiempos que nunca han existido y sólo la jodida sabe si llegarán a existir.
Dicen algunos que sólo criticamos que si el país es una mierda, que si los gobernantes valen menos que eructo de chinche, que si la corrupción que nos inunda, que si la indiferencia que mata más que cuchillo cebollero.
La indiferencia, tal vez, sea nuestro mayor y más grande problema. En qué grado será posible intentar cambiar algo, si somos como piedras inmutables.
Criticamos la actitud del imbécil de Enrique Peña Nieto (obviamente estoy totalmente de acuerdo con todo lo que de este fulandrejo se diga) y de su familia, pero esta porquería no es más que el resultado de lo que durante años y años hemos creado, esa masa que criticamos y que conforme pasan los sexenios se hace más enorme e incontrolable y no encontramos el modo de pararla porque no pasamos de ser simples espectadores.
Y no necesitamos ver esta indiferencia en problemáticas tan grandes como conflictos magisteriales, problemáticas de partidos en su interior, la posible y cada vez más palpable venta de Pemex, otro trozo de nuestra ya tan devaluada patria; no tenemos que ver tan lejos, lamentablemente no.
La indiferencia está a la vuelta de la esquina, está en cada rostro que vemos en la calle: cuando un fresa de unidad habitacional ve con asco a un indígena, cuando un caballero o una dama ve que le están partiendo la madre a otro y ni siquiera se inmutan para detener la bronca y llamar un policía; o cuando éstos extorsionan al dueño de una frutería o tienda, cuando un pequeño niño está en la lluvia vendiendo chicles, cuando un anciano es llamado estorbo por un joven.
Cuando lejos de alimentar a un animal de la calle, le arrojan agua; cuando nos podemos pelear a muerte por un lugar en el transporte publico, pero es mejor hacerse el dormido a cederlo a una embarazada o una persona de la tercera edad; cuando ves que tu jefe es injusto con otro empleado, cuando una empresa no te paga lo justo; cuando herimos al que nos ama, cuando te pasas un alto y encima te ofendes porque te dicen pendejo.
En fin, hay una y mil cosas que podríamos empezar a cambiar en nuestro entorno inmediato y que no lo hacemos por la bendita indiferencia acompañada del egoísmo y el valemadrismo, si no está de por medio algo que nos beneficie.
Ahora bien, ya no nos preguntemos cómo podremos resolver las enormes problemáticas del país, si nuestro civismo y patriotismo están por los suelos. Nos decimos muy mexicanos y regionales porque las chicas son adoradoras de Frida Kahlo, andan con trenzas y morrales, pero traen Converse y al que escucha banda o ranchero le dicen naco.
Para ser mexicano y sentirse orgulloso de ello, no es necesario andar de huipil y huaraches, ni ser un "radical" balín, para eso mejor me voy a Coyoacán, la Del Valle, la Condesa y la Roma, donde creen que porque van a tomar chelas a La Lagunilla y traen un libro bajo el brazo ya son regionales y que terminan siendo más una pose de moda radicalista.
Para ser mexicano hay que tener orgullo y dignidad, ser solidario y buscar la unidad, sea cual sea el precio, pero lamentablemente sólo algunos y por sectores están dispuestos a pagarlo, obviamente también con la búsqueda de la mejora propia, eso tampoco es del todo correcto.
La mayoría espera que alguno de los personajes heroicos del cine gringo venga con su esplendorosa capa y nos salve de los malos de malolandia, pero mejor nos sentamos porque aquí ni el Chapulín Colorado nos va a salvar.
No sería de extrañarse el comentario que un amigo me hizo hace un par de días: "El día que la Selección Mexicana gane su pase al Mundial, ese día se aprobará la reforma fiscal". No lo dudo, porque papa gobierno sabe que a la mayoría pan y circo para poder seguir cogiéndonos bien y bonito, porque el que se levante siempre será tachado de alborotador.
Y lo mejor, que los mejores Judas están nuestro entorno, por eso no es raro el 15 de septiembre haber visto un Zócalo retacado. Nosotros hemos creado ese monstruo, tenemos lo que merecemos.
miércoles, 22 de agosto de 2012
Pronunciamiento de Luis Cárdenas en torno al tema MVS
Insert de Joaquín
Vargas, presidente de MVS Comunicaciones:" La propuesta de MVS ha sido y
sigue siendo, y no ha cambiado, de 11 mil 164 millones de pesos.
"Este sábado
5 de febrero llegué a Los Pinos y entré con mi automóvil por la puerta que da
al Molino del Rey, registré mi acceso de entrada y fui conducido hacia la
oficina de la señora Sota. Me pidió que tomara asiento en la sala de juntas que
tiene enseguida de su escritorio, y me entregó en propia mano el texto que ella
consideraba era lo mínimo.
"Aquí está,
certificado por notario público, el texto que solicitaba la oficina de
Comunicación Social de la
Presidencia de la República , en el que se puede apreciar
anotaciones de puño y letra".
Insert de declarante
no identificado: "Lo voy a leer tal cual, a pesar de que hay unos
problemas en la redacción:
"'El viernes
pasado aludí al contenido de la manta de Fernández Noroña. Debo decir que he
recibido sinnúmero de críticas y cuestionamientos en las redes sociales y
personalmente a través de distintas vías. El más serio de ellos es que violenté
el código de ética que me comprometí a respetar que dice -tres equis-.
"'En ese
concreto di por válida una presunción, en tanto que estoy pidiendo pruebas que
las desmientan; di por válida una presunción y una duda verdaderamente grave
sobre la integridad física y de comportamiento de una persona, y
específicamente del Presidente de la República.
"'Además,
preguntando un poco a cerca del comportamiento personal del Presidente, a
través de quienes más lo conocen o han tenido oportunidad de convivir con él
como Presidente, e incluso a través de la fuente que cubre la Presidencia de la República , incluyendo a
la reportera -tres equis-, que ha llevado a cabo en su calidad de Presidente de
la República
más de mil 700 eventos públicos a los cuales no se tiene ningún reporte por
parte de la prensa que lo cubre, o por cualquier otro medio a que haya faltado
en una sola ocasión por razones de salud a uno de sus eventos públicos, mucho
menos por las razones infundadamente aludidas por el diputado Fernández Noroña.
"'El
Presidente es una persona saludable, practica deporte, en particular ciclismo,
natación o corre de entre tres y cinco kilómetros diariamente'. Abajito se ve
una anotación de puño y letra: 'Disculpa al Presidente, su familia,
público'".
Insert de Joaquín
Vargas: "Al conocer el texto supe de inmediato que Aristegui no lo
aceptaría. El secretario de Comunicaciones y Transportes, poniendo una mano
sobre la carpeta y con la otra apuntando al retrato del Presidente que estaba a
sus espaldas, me advirtió lo siguiente: 'Tengo instrucciones del señor
Presidente de no gestionar asunto alguno de MVS, y en especial de la 2.5, hasta
en tanto la señora Aristegui no ofrezca una disculpa pública por el comentario
que hizo con relación a un supuesto alcoholismo del Presidente.
"Por ese
motivo la junta programada para hoy no se llevará a cabo, y ofrezco que tan
pronto la señora Aristegui se disculpe, agendaremos de inmediato la reunión.
"Cuando
salimos de ahí, les pedí a mis colaboradores que me acompañaran al Sanborns que
se encuentra frente a la SCT
en la calle de Xola. No entramos, nos quedamos parados sobre la baqueta, nadie
podía creer lo que estaba sucediendo; en toda mi experiencia profesional jamás
nadie en el Gobierno había cometido un exceso como ése.
"'Ahora sí
-les dije- nos están echando encima la fuerza del Estado'".
Luis Cárdenas,
conductor: Esto sucedió hace unos minutos, ésta fue la conferencia de medios,
ésta fue la sesión informativa, mejor dicho, que se llevó a cabo hace unos
minutos por el presidente de MVS Comunicaciones, Joaquín Vargas, en donde se
demuestra la injerencia del Estado en materia de libertad de expresión, en
donde se demuestra que existe una administración que está dispuesta a
sacrificar el desarrollo económico de este país por un capricho y por un
berrinche, en donde se demuestra también la ineptitud de los colaboradores
cercanos al Presidente de la
República ; la prepotencia, la soberbia.
Exigir que una
periodista reconocida como Carmen Aristegui, como nuestra compañera Carmen
Aristegui, tuviera que leer públicamente una carta autorizada por la Presidencia de la República , ¿todo por
qué? Por una berrinche, porque se sintieron muy aludidos al momento en que
Carmen Aristegui lanzó una pregunta sobre un supuesto alcoholismo del
presidente Felipe Calderón.
Es un pésimo
manejo de control de daños lo que tiene la Presidencia de la República , pueden hacer
estallar bombas sin tomar en cuenta lo que esto significa. Pero más allá de la
ineptitud presidencial y de todo el equipo que está alrededor, estamos hablando
también de una situación extremadamente delicada para las libertades de este
país.
Que quede claro a
todos los gobiernos que la libertad de expresión no es un regalo, no es una
gracia que otorga el Estado, es un derecho ciudadano conseguido particularmente
en este país con sangre y que día con día también se sigue consiguiendo con
sangre.
Ojalá que hubiera
tanto movimiento de Alejandra Sota, de la Presidencia de la República para
esclarecer los crímenes contra periodistas en este país. Ojalá que hubiera
tanto movimiento, tanta indignación por todos los compañeros que han sido
asesinados por manos del crimen organizado en una estrategia estúpida que este
Gobierno no ha sabido controlar ni ha sabido rectificar.
Ojalá que así
reaccionara el Gobierno, no solamente por un berrinche o por el comentario de
una periodista. Ojalá que así reaccionara el Gobierno cuando hay atentados
constantemente y diariamente en contra de usted, en contra mía, en contra de
todo el pueblo mexicano con la ola de violencia ya imparable que se vive en
este país.
Ojalá que así
fuera, pero no es así.
Este Gobierno se
maneja por soberbia y es una soberbia hasta la médula; está la prueba, está la
carta dada por Alejandra Sota al presidente de MVS Comunicaciones, Joaquín
Vargas, en dónde se exigía la disculpa pública de una periodista, de Carmen
Aristegui.
Más allá de todo
esto, se estaba condicionando un proyecto empresarial, pero más allá de un
proyecto empresarial, más allá de un proyecto económico, estamos hablando que
se estaba condicionando a la disculpa de Carmen Aristegui el desarrollo
tecnológico de este país, en donde muchos estamos cansados, estamos hasta el
gorro de que no podamos tener derechos que sí se tienen en otros países.
¿Sabe usted que
el desarrollo de la banda ancha es directamente proporcional al incremento del
Producto Interno Bruto de un país? Es decir, en cuanto haya más acceso a la red
de banda ancha, más aún de la banda ancha móvil, inmediatamente sube el
Producto Interno Bruto del país, así, nada más, por tener más acceso internet
se sube.
Es una
prácticamente ecuación matemática: se crea la banda ancha, se sube el Producto
Interno Bruto.
Eso lo beneficia
a usted, eso me beneficia a mí, eso beneficia al pueblo de México, nos
beneficia a todos, pero por un berrinche presidencial, por una ineptitud en
cuanto al manejo que se tiene de la comunicación social en este país, todo eso
está bloqueado, está tomado, está secuestrado por los caprichos de la Presidencia de la República , por los
caprichos del Gobierno Federal.
Y se llega al
extremo de ingerir tanto en una línea editorial, al grado de mandar una carta
de disculpa que tiene que ser prácticamente autorizada, yo no sé si por el
Presidente o únicamente por Alejandra Sota.
En unos minutos
más Alejandra Sota, de la
Oficina de la
Presidencia de la República , de Comunicación Social, ofrecerá una
conferencia de prensa, no sabemos si vaya a aceptar preguntas, no sabemos si
vaya a hablar sobre este tema, es evidente que será el tema principal, y tendrá
que responder a mensajes que han sido presentados el día de hoy: uno, a esta
carta que usted escuchó hace unos minutos y, número dos, a toda la presión que se
vino por el Gobierno Federal para la salida de Aristegui.
No ha hablado aún
Javier Lozano Alarcón; es un tuitero conocido, reconocido, tuitea siempre en el
momento, y al momento no hay ningún tuit de Javier Lozano Alarcón.
Hace una semana
justamente, Lozano decía que era Joaquín Vargas el que estaba chantajeando al
Gobierno Federal. Hoy se probó, se presentó a través de documentos que han sido
verificados y notificados por un notario público, a través de mensajes de
texto, de chats, de mensajes en el sistema Blackberry, hoy se ha probado que la
presión vino del Gobierno Federal; uno.
Y número dos, que
el proyecto "se lo llevaba la chingada", porque así lo dijo Javier
Lozano, "se lo llevaba la chingada" si Carmen Aristegui regresaba a
su espacio informativo.
Es lo que dice
Javier Lozano, lo que dijo Javier Lozano hace una semana; él se curó en salud.
El dijo, él dijo que... Javier Lozano señaló que había sido Vargas, Joaquín
Vargas, el que había chantajeado al Gobierno; hoy se probó lo contrario con documentos,
hoy se probó lo contrario con pruebas fehacientes.
¿Quiere
consultarlas?, ¿quiere ver todo esto a detalle? Quiero invitarlo en estos
momentos a que ingrese en www.noticiasmvs.com, ahí está la información, ahí se
encontrará también la conferencia de medios que ofreció Joaquín Vargas, la
sesión informativa que se ofreció hace algunos momentos.
Y aquí hay un
tema también extremadamente importante: el Gobierno Federal, la Secretaría de Comunicaciones
y Transportes, la
Secretaría de Hacienda y Crédito Público de este país ha
sostenido, a través también de medios que uno podría suponer son afines, que la
banda 2.5 gigahertz no quiere ser pagada por MVS.
Hoy se demostró
lo contrario, fácilmente, sin cuestiones técnicas, sin enredos técnicos; se
pone sobre la mesa que MVS ofreció y ofrece actualmente 11 mil 164 millones de
pesos por la banda 2.5 gigahertz en contraprestación, eso sin tomar en cuenta
el regreso de una parte del espectro al Estado de forma gratuita.
Hay que analizar
esta cuestión, esta propuesta, que ha estado sobre la mesa desde hace mucho
tiempo, que son muchos años de negociación y que de un plumazo, por un capricho
y por un berrinche, se está dejando atrás.
Mire, deje usted
la cuestión de MVS, deje usted la cuestión empresarial, deje usted la cuestión
de la familia Vargas. Estamos hablando que el Gobierno Federal está frenando el
desarrollo tecnológico de este país.
¡Carajo, Colombia
tiene un mejor sistema de Internet que nosotros! ¡Perú tiene un mejor sistema
de Internet que nosotros!
¡Viva la soberbia
hasta la médula!
martes, 3 de julio de 2012
Apenas el comienzo
por P.I.G.
Me pregunta un priista que si sólo porque perdió AMLO
cuestiono la democracia, y contesto que nada más alejado de la realidad.
Creer en una democracia como la nuestra es un completo
autoengaño; es como confiar en aquél que ha robado una vez y a pesar de ello se
le permite entrar a casa.
La nuestra es una democracia insipiente, inmadura, llena de
vacíos legales y jurídicos; es un error la democracia pinche mexicana.
El hecho de que el día de hoy consejeros electorales y
medios de comunicación aplaudan el ejercicio democrático del día de ayer responde
o al deseo de ocultar la raquítica situación de la vida política nacional, o al
hecho de que intentar creer que México ya no es el hermano menor al que hay que
darle lecciones de vida y ahora es éste quien pone el ejemplo llevando a cabo
una “fiesta cívica” como la de ayer.
No nos engañemos, la democracia con la que se llenan la boca
no es lo que debería ser. Y no lo es porque al tiempo que pregona respeto,
tolerancia, imparcialidad y libertad de expresión, permite las agresiones
físicas y psicológicas, la discriminación, el oficialismo y la represión
ideológica.
Tan es así que en los días que antecedieron a la jornada
electoral, decenas de compañeros del Movimiento #YoSoy132 (y es preciso
enfatizar este caso) fueron víctimas de ataques, vejaciones, humillaciones y
privaciones de derechos fundamentales como la libertad lo mismo por simpatizantes
del partido ahora próximo a regresar al poder, como de la autoridad misma.
La democracia pinche mexicana, pues, arropa a unos cuantos y
acalla al resto, a los inconformes, a los que siempre les toca recibir el
golpe.
La democracia no debería permitir que un candidato
presidencial sea impuesto y cobijado e impulsado por las élites del poder y los
monopolios mediáticos, no debería tolerar el hecho de que un futuro Presidente
no sepa ni hablar, ni expresar, ni mucho menos retener conocimiento (algo más
que necesario para ocupar la primera magistratura de un país); la democracia
debería hacer algo por frenar las candidaturas de personajes cuestionables y
algo debería hacer, una vez iniciadas las campañas, con las violaciones que
perpetran éstos en contra de las leyes electorales.
Pero ¡Oh sorpresa! No hizo absolutamente nada, ni la
molestia se tomó siquiera de investigar posibles malversaciones de dinero, pago
de contratos millonarios a cambio de espacios en radio y televisión, así como
presuntos nexos con políticos cuyos nexos con el crimen organizado son más que
evidentes.
Esa democracia, la que permite que un muñeco televisivo
pueda elegir entre diferentes “estrellas de la farándula” para servirle de
acompañante y a posteriori como primera dama, es la que hace nada con
exgobernadores que endeudan multimillonariamente a su estado, o permiten que delincuentes
amantes de las ligas, pese a las pruebas inobjetables, sigan paseando por el
mundo sin que nadie los detenga.
Esta democracia pinche mexicana sabe que en el gobierno se
comenten crímenes, se llevan a cabo desapariciones forzadas y se maquinan
guerras sucias contra los enemigos del Estado y no obstante no hace nada.
La pregunta, por ende, es más que obligada: ¿se merece esto
el pueblo mexicano? Mucho me temo que sí.
Dicta el verso sabio que aquel que se olvida de la historia,
está condenado a repetirla, y el mexicano (alienado por los medios y pasivo
como sólo él) se ha encargado de olvidar su historia, al grado de negarla y
sentirse ofendido cuando alguien se atreve a negar versiones oficialistas de la
historia nacional.
El pueblo de México, en parte, es culpable de la miseria en
la que vive. Si el producto chatarra que está próximo a ocupar la silla
presidencial logró tal éxito mucho se debe en parte a que ese producto chatarra
se vendía por televisión, y el mexicano no quiso apagar nunca la televisión.
Ya lo decía Anonymous en su momento: atacaremos la página
del IFE si nos percatamos de que se prepara el fraude, aunque el hecho de que
Peña Nieto gane no significa necesariamente que se trate de un fraude.
Sencillo, también alguien tuvo que haber votado por él y,
según las cifras oficiales, 18 millones 336 mil votantes decidieron que el PRI
tenía que regresar a Los Pinos, a ocupar de nuevo la silla que por tantos años
ocupó y tras los cuales el país perdió no sólo tres ceros en el peso, sino
soberanía y más aún, independencia.
Esas 18 millones se tragaron (por gusto, por necesidad o por
obligación) el cuento del “nuevo PRI”, y éste, al puro estilo del “viejo PRI”
no hizo más que aplicar la estrategia de siempre: compra de votos, obsequio de
artículos inservibles o poco útiles, entrega de despensas, dinero en efectivo,
monederos electrónicos, aderezado todo ello con discursos vacíos, como ya es
costumbre.
No digo que sólo esos 18 millones de votantes son culpables
de que México esté estancado socialmente y con posibles probabilidades de
retroceder en su historia, pero sí hay quien acepta 500 o mil o dos mil pesos
(que dada las circunstancias bien pueden estirarse una o dos semanas) a cambio
de vender los siguientes seis años de su vida. Tal vez es eso lo que vale el
futuro del mexicano mediocre.
Que hay quien lo hizo por absoluta necesidad, claro, de eso
no hay duda; que hay quien no tiene carencias y aún así acepta el pago,
también. Que hay un gran número de personas dentro de ese espectro de 18
millones que votaron por convicción propia, muy a pesar nuestro, existen y de
igual forma merecen respeto.
Y este pequeño fenómeno (que con el tiempo se vuelve un monstruo
que gana elecciones y se convierte en dictadura de 70 años) es sólo un botón de
muestra de la fallida democracia que en nuestro país ha imperado desde hace
muchos ayeres.
¿Qué hacer? Desánimo después de conocer los resultados
preliminares y comenzar a gestar vía diferentes medios la idea de un posible fraude electoral.
Mas no todo está perdido. Sin importar las circunstancias,
miles de jóvenes marchan tan sólo un día después de las elecciones
presidenciales, uniendo sus reclamos como lo han venido haciendo desde hace más
de un mes. Se trata de una prueba de que la llama sigue viva y tal vez más aún
que antes del Día D.
Los que por tristeza o temor canalizaron su pensamiento al
2018 y comenzaron a pensar a futuro, estaban equivocados. Aún queda mucho por
hacer a corto plazo y el primer reto es hacer o deshacer antes del 1° de
diciembre. Nada está dicho y #YoSoy132 ha dado muestras de su capacidad
creativa y transformadora.
¿Quieres resignarte y darás el visto bueno a quien semanas
atrás repudiabas y considerabas el menos indicado para gobernar este país, tu país?
Retomo las palabras de Antonio Navalón, quien considera éste
como el primer día después de las elecciones, el día en que debemos empezar a
trabajar para construir nuestro futuro, no el de 18 millones o el de 15
millones de AMLO, sino el de todo un país que clama y pide a gritos la
reinvención de una democracia real, como debe ser.
“Felicidades, gracias y bienvenidos a este primer día. Sin
embargo, todo esto habrá sido en vano, y algún día nuestra historia nos lo
demandará porque, por primera vez, el efecto mariposa de la Plaza Tahrir de
Egipto llegó al Paseo de la Reforma”.
jueves, 21 de junio de 2012
#Debate132 y el rumbo a corregir
por María del Carmen
La exposición de cierto tema en la escuela es un momento por
el cual todos pasamos. Desde el primer día, los profesores dan a conocer los
puntos a evaluar y no faltarán las exposiciones en equipo o individual. Ese
mismo día por lo regular se crean los equipos y la división de temas, pero el terror
no está ahí, sino ser el primero en el sorteo.
Por lo general el primer equipo es la carne de cañón. Todos
saben que surgirán problemas y errores que con el paso del tiempo deberían ir
mejorando cada exposición. Algunas veces se logra, otras nomás no.
Recurro a este espacio común para resaltar lo que pasó el
día de ayer en nuestro país. Los #YoSoy132 organizaron un debate sin precedentes
en la historia política mexicana. Los jóvenes convocaron a los candidatos a la
presidencia y tres de los cuatro asistieron (qué pena que el abanderado
priístas haya rehusado la invitación por motivos endebles para esta autora)
para responder dudas ciudadanas, es decir, preguntas sobre los proyectos por parte de los usuarios de Internet.
Dentro de la organización del debate hubo puntos buenos y
malos, y cada quien según su criterio los podrá enlistar, pero este texto viene
a recordar lo que el debate realmente significa para la nación mexicana.
Como la primera exposición en la escuela, el Debate132 sirve
para ver los puntos a mejorar. Se trata de la primera prueba para alcanzar un
fin aún lejano. En este caso no es una calificación aprobatoria, más bien un
rumbo diferente para la política del país. Un rumbo donde la ciudadanía y no
sólo los jóvenes tomen las riendas de las elecciones presidenciales, donde sea
la sociedad la que marque la agenda de los candidatos y no al revés.
Vemos y oímos comentar sobre el papel activo que deben tener
los ciudadanos. El típico “México cambiará cuando los mexicanos cambien” y el
debate de ayer fue muestra de eso mismo. Los mexicanos, si no todos, están despertando poco a poco. No se espera un
cambio inmediato porque eso no existe, es mejor ir apoyando, ir despertando a los
de a lado para que se unan a la transformación del país y sobre todo ir descartando
las opiniones apáticas y pseudointelectuales donde nada, absolutamente nada nos
convence.
Estoy de acuerdo en que como ciudadanos responsables debemos
pedir siempre más, es nuestro deber no como mexicanos, sino como humanos.
Debemos superarnos en el día a día, buscar el progreso de todo lo que nos
atañe, pero también es deber el mostrar nuestro apoyo para la conformación de
ese futuro ahora tan utópico. No se vale desacreditar, ni criticar sin
fundamento. Se necesita de la crítica constructiva y propositiva.
Muchos no podrán estar de acuerdo con los #YoSoy132, más aun
después de ver lo que se ha publicado recientemente. Unos desmienten y se
deslindan, otros aseguran y relacionan. Al final, si todo eso es cierto no
importa tanto, ya que muchos jóvenes 132 están ahí por convicción propia, no
por tortas, ni por bicicletas, ni porque algún mesías político lo diga. Los 132
tienen una mentalidad propia y crítica, buscan hacerse participes de la vida
política de su país y de paso contagiar a los otros.
El debate de ayer fue el primer paso de todo un proyecto que
nos conviene emprender como ciudadanos mexicanos, independientemente de quién
gane el próximo 1° de julio. Es decir, el YoSoy132 fue el primer grupo en
exponer una idea tal y de la cual debemos aprender para mejorar, para corregir
el rumbo del país y de la sociedad en general, para que en un futuro logremos
acreditar el curso por el bien de nuestra nación y sobre todo de las
generaciones futuras.
miércoles, 30 de mayo de 2012
¿#YoSoy132?
por P.I.G.
Esperamos el momento de coyuntura más vistoso y ventajoso
para salir a expresar nuestra inconformidad y, dada la realidad por la que
atraviesa el país, la sociedad voltea y toma en cuenta a un grupo de individuos
que, desorganizados (todo hay que decirlo), toman las calles para protestar, como
nunca en la historia de México, en contra de un candidato presidencial.
La ciudad se paraliza para observar a sus jóvenes; claro,
nunca antes se había observado un evento de tal magnitud y eso hay que tomarlo en cuenta, y
guardarlo en el recuerdo o en la memoria del celular.
Días antes, un grupo de estudiantes de la Universidad
Iberoamericana repudiaron sin reparo al candidato presidencial del PRI, y la
historia que se desarrolló es por todos conocida. La gota que derramó el vaso.
Días más tarde se forman células estudiantiles que dirigen
cañones contra el sujeto del copete y de inmediato se alista el inicio de una
batalla en las calles, en las escuelas, en las redes sociales con un único y claro objetivo: denostar al
candidato del PRI y bajarlo de la contienda electoral.
Luego la formación de brigadas, que a su vez organizan conferencias, concentraciones, protestas y demás, y más tarde los grupos ya
están definidos, separados, dispersos y distantes, no por causas o razones mutuas,
sino por banderas académicas: las universidades, en su conjunto, divididas por
una mano invisible que evita a toda costa la cohesión entre sí.
Un movimiento de esta índole, que no habíase visto desde
hace bastante tiempo (más aun si tomamos en cuenta la injerencia que la misma
máxima casa de estudios ha tenido en el mismo, lo cual resulta más que
plausible), puede tener un sinfín de finales, pero sólo dos los más previsibles
y palpables: disolución o continuidad.
Pero he ahí el problema de la concentración de ideas
dispares: no puede existir un consenso, amén de la gran cantidad de contradicciones,
ideológicas y no, que prevalecen entre los miembros del llamado movimiento
#YoSoy132. Hay objetivos claros y comunes, de eso no hay duda, pero no hay realmente
una organización que permite divisar logros a gran escala, muy a pesar de los miles
de simpatizantes que engrosan las filas del movimiento.
El asunto es el mismo que ha frenado grandes reformas en
este país; muy a pesar de ser una corriente alterna a todo cuanto se había
venido haciendo, el común denominador del mexicano sigue ahí, inamovible,
inerte y a la espera de echar todo a perder: la falta de acuerdo (de todos) y
el protagonismo (de unos cuantos).
Y como resultado de ello, ni la UNAM, ni el IPN, ni el ITAM,
ni la Ibero, ni nadie puede fijar miras concretas y de esa forma crear un solo
manifiesto, en cuyas líneas esté plasmado y consumado el descontento de la
juventud, sea esta juventud perteneciente a cualquier entidad académica… o no.
Las diferencias (sólo de argumento) que se han venido
observando dentro del movimiento 132, aunado a las declaraciones en medios
sobre discrepancias en las demandas (como el hecho de considerarse o no
antiPeña Nieto) han orillado a los “dirigentes” a replantear estrategias y
tomarse la molestia de crear un pliego petitorio único que englobe las miles de
consignas de inconformidad que se escucharon lo mismo en la protesta de la
Ibero, que en la marcha del Zócalo o la manifestación en la Estela de Luz.
¿Resultados? Aún hay que esperarlos y por el bien del
movimiento esperemos que sean positivos para nosotros. Por lo pronto lo que anteriormente
era considerado el primordial objetivo, ha sido medianamente cubierto: el
debate transmitido por las dos televisoras, lo que obviamente no garantiza nada
y significa realmente muy poco para los 132.
En otro orden de ideas, si el problema es el protagonismo es
porque siempre hay quien quiera erigirse como líder, como dirigente y portavoz
de un movimiento que, desde un principio, nunca tuvo cabeza ni pies. ¿Vamos a
buscar quién fue el primero en lanzar la convocatoria para la marcha antiPeña y
considerarlo indiscutiblemente como el iniciador, como el primer 132 que
existió?
En todo caso esta protesta no encuentra su inicio sino en
aquellos años donde la juventud comenzó a tomar conciencia de su realidad y se
hizo partícipe de la vida pública de su país, aventura que le costó con el paso
del tiempo derramamiento de sangre, injusticias, violaciones, vejaciones,
aislamiento y demás.
Imposible fijar, pues, punto de arranque, así como imposible fijar
la meta final. Tenemos que hacer un examen de conciencia y plantear preguntas
que tienen que ver más con nuestro futuro inmediato como movimiento, que como mero
conjunto masas y dejar de preguntarnos a quién debemos seguir.
¿Qué si gana el candidato contra el que protestamos?, ¿la
lucha seguirá en pie, más férrea que nunca, o depondremos las armas y nos
someteremos a un régimen como hasta ahora lo ha hecho el ancho de la población?
¿En verdad estamos dispuestos a afrontar las consecuencias de lo que llamamos y
lo que implica una “revolución”, que no será (ténganlo por seguro) vacaciones
con sol y playa?
¿Y qué si gana esa opción política vestida de izquierda
esperanzadora y amorosa que encuentra eco dentro de las filas del 132, pero que
muchos se niegan a sentenciar como afirmación sólida?, ¿viviremos en
concordancia sólo por tratarse de una opción ideológica distinta a cuanto ha existido
durante los últimos 80 años?
¿Seguiremos exigiendo, manifestándonos, haciendo
campaña desde las trincheras más humildes, detrás de los monitores de la
computadora, en las calles, en las escuelas, en los centros de trabajo?
Respóndanse con sinceridad y dejemos claras las bases del
movimiento no a partir de entusiasmos momentáneos, sino a partir de la realidad
inexorable del país. ¿132 termina el 1° de julio, horas después de haberse
confirmado el ganador de las elecciones presidenciales?
Tras la respuesta de todo ello, seamos conscientes de que la
rueda ha comenzado a girar e imposible es detenerla ahora. Por el contrario, es
cuestión de darle empuje para que los resultados sean visibles.
Pero una rueda, como todo, no puede funcionar sin el apoyo
de todos, y cuando alguien deja de empujar, el esfuerzo para hacerla girar es
mayor y hay menos movimiento. Más aun cuando cada cual empuja en direcciones
contrarias: el resultado es el estancamiento y la inmediata extinción.
Basta de diferencias; no somos cabezas aisladas, ni somos un
grupo de insolentes espontáneos; no tenemos líderes, ni pertenecemos a partido político alguno. Tampoco
somos 132, ni miles, ni decenas de miles. “Cuéntenos bien”, somos una gran
legión y vamos por todo.
viernes, 13 de abril de 2012
Los incómodos y los incomodados
por P.I.G.
¿Qué tanto puede la acción de un
niño indignar o incomodar a un adulto? Hace unos días quedó de manifiesto que
toda una clase política se indignó de tal forma por un video en el que se
muestran las debilidades más perceptibles de nuestra sociedad mexicana. El
video, hasta el día de ayer, contaba con diez millones de reproducciones y vistas,
y el número va en aumento conforme pasan los minutos.
“¡Si éste es el futuro que me
espera, no lo quiero!”, reza con soberbia la frase que resume el mensaje que han
intentado enviar los señores de Grupo Nacional Provincial, organismo
empresarial que se ha adjudicado la realización de este trabajo.
Hasta ahí todo va bien, se trata
de una iniciativa que además es innovadora y directa; no intenta servir como
herramienta proselitista para ninguno de los aspirantes a la máxima
nomenclatura nacional (muy a pesar de la emulación del célebre “Señor de las
ligas”), e incluso podríamos considerar (a nuestro muy particular punto de
vista) que estamos frente a un fenómeno que, por las buenas o por las malas,
podría sentar un antecedente.
Pero ¡oh maldita sea! Que
nuestros políticos, objetivos, razonables e inteligentes, han puesto el grito
en el cielo porque el video de Nuestro México del Futuro, dicen, es agitador y
trastorna la realidad de nuestro país.
El día de ayer, en el palacio
legislativo de San Lázaro, el video fue tema de discusión, pero, contrario a lo
que podría pensarse, la discusión se centró no tanto en el contenido del mismo,
como en el hecho de que se permitiera la participación de niños y niñas en
éste, y encima de ello se otorgara plena libertad para difundirlo en redes
sociales y algunos medios electrónicos de comunicación.
Los primeros en lanzar la piedra
y esconder la mano fueron los diputados del PT, Mario Di Costanzo, y del PRI,
Miguel Ángel García Granados, quienes, en su afán de presentarse ante la
opinión pública como los representantes de la verdad y la justicia, repudiaron
el contenido del video y exigieron su retiro del aire el promocional.
A estos políticos de medio tiempo
se sumaron Teresa Guadalupe Reyes Sahagún, también diputada del PT, y Luis
Antonio Martínez, también diputado del PRI. Hubo quien pidió a Gobernación su
intervención para vetar el anuncio. Sólo eso faltaba, pedir a Gobernación que regule
contenidos en Interne, algo completamente absurdo.
No obstante con exponer su
rechazo absoluto al video, los legisladores se dieron a la tarea de enviar una
carta a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos para hacer expreso su
rechazo a esta clase de prácticas “deleznables” (único adjetivo que utilizaron
-porque quizá no encontraron otro- en infinidad de ocasiones).
Los temas medulares en la Cámara
baja se dejaron de lado; la indignación llegó a tal punto que Miguel Ángel
García Granados pidió ser entrevistado por Denise Maerker para advertir a la
sociedad sobre el peligro que puede representar la difusión de este video.
Los argumentos durante la
entrevista, nutridos de profundo razonamiento y bases ideológicas sólidas, se
centraron en lo mismo: es “deleznable” utilizar a menores de edad para efecto
de que estén haciendo un cortometraje de este tipo.
La pregunta viene por sí sola: ¿es
pecado utilizar a niños, o es pecado que estos niños, a través de un video de
la iniciativa privada, señalen y acentúen los errores de la sociedad, errores
que, entre otras razones, son resultado de la nefasta actuación de los
representantes populares como el señor Di Costanzo o el señor García Granados?
¿Por qué todos se centraron en
“Los Niños” y nunca en el contenido del video de Nuestro México del Futuro?
Simple, si se pone el dedo en la llaga lo menos que se puede hacer es desviar
la atención y darle prioridad a un asunto (éste menos importante) que sirva de
distractor, mientras que se le permite al político la oportunidad de huir por
la tangente y salir bien librado de la situación.
La cosa no paró ahí, García
Granados continuó esgrimiendo una serie de comentarios que lo único que
demostraban era su inseguridad sobre sus propios argumentos. “No es con la
estridencia ni con el amarillismo como vamos a resolver los problemas del país”.
Tal vez no lo sepa, pero sus
compañeros de bancada y en general los legisladores de este país y ya no decir todos
quienes conforman la vida política nacional, constantemente hacen uso de la
estridencia y el amarillismo para tratar de resolver los problemas. ¿O la toma
de tribuna no es estridencia; los dimes y diretes, las acusaciones, las burlas
o los comentarios despectivos no son estridencia y por tanto amarillismo?
El hecho es que este video, apegándonos
al análisis del diputado priista, va a dejar en los niños un esquema de estigmatización,
¿por qué? No supo responder, encima señaló que el haber actuado en el
cortometraje afectaría en un futuro el crecimiento de quienes participaron en
él, ¿por qué? Nuevamente, como todo buen priista, no supo responder.
“Actuar en cosas que no les ha
tocado vivir es grave”. ¿Quién dice que no les ha tocado vivir a los niños esta
cruda realidad del México de hoy? Tal vez a los niños del spot no, y
seguramente a los hijos del diputado tampoco, toda vez que gozan de la
seguridad personal que un contrato millonario les puede ofrecer, pero ¿y los
miles de niños que han sufrido la pérdida de un ser querido ora por la
corrupción, ora por la violencia, ora por el secuestro o los delitos de alto
impacto?
Y no nada más aquellos que han quedado huérfanos,
¿a caso los menores enrolados en las filas de la delincuencia organizada, sólo
por el hecho de pertenecer al bando equivocado, carecen de voz y voto?
Nuestro México del Futuro puede
que haya representado la visión empresarial de la realidad mexicana, una
realidad que, lamentablemente, no dista de la “realidad verdadera” que palpita
y se huele y se escucha y se traga y se siente en las calles.
Entonces no entiendo el por qué
de la incomodidad de los señores legisladores que condenan el video porque se
trata de un mal ejemplo para los niños, cuando ellos mismos encarnan lo que en
efecto no debería hacerse: robar, mentir, traficar, insultar, denostar, cobrar
por no trabajar, en fin, echar por la borda todos aquellos valores a los que se
deben como máximos servidores públicos.
Lo que dice el video es que en
México hay corrupción y hay corrupción; lo que dice el video es que en México
secuestran y en verdad secuestran; lo que dice el video es que en México hay
balaceras, tráfico de indocumentados, narcomenudeo, políticos rastreros,
manifestaciones, y es que todo eso forma parte de nuestro México.
Parafraseando a Denise Maerker: “México
no es sólo eso, pero también es eso”.
El asunto aquí es que la clase
política mexicana, que tanto defiende la libertad de expresión, ahora se ha
visto superada por un grupo de empresarios que, tras una idea innovadora y
brillante (todo hay que decirlo), han recalcado lo que más le duele al
diputado-senador-asambleísta de cualquier partido: la realidad del país.
La solución no es la estridencia,
claro que no, pero tampoco es la censura, y anclarse en el vago argumento de
que son niños y que por ello el video carece de sentido, no es sino una clara
expresión de reprensión y reprimenda. Si a esas vamos, entonces a prohibir los
comerciales de pañales donde se echa mano de bebés para que actúen, éstos sí,
en contra de su propia voluntad
O que se prohíba la aparición de
niños en telenovelas, en películas, en series, en programas de revista o, por
qué no, en los spots de los presidenciables donde continuamente el candidato aparece
saludando a los infantes, que, además de todo, son actores, como actores son
los del video de Nuestro México del Futuro. Tan es así que cobraron por ello.
El ahora famoso video de GNP ha
causado revuelo y polémica, pero a final de cuentas ha cumplido con el objetivo
planteado desde un inicio: causar revuelo y polémica, lo cual es medianamente
aceptable. Pero de eso a que los cuatro contendientes a la Presidencia tomen en
cuenta el video hay una gran diferencia.
Y la razón es sencilla: un video
no va a cambiar la realidad del país, no va a virar el rumbo de las campañas
presidenciales, ni va a hacer de los nuestros mejores políticos. A final de
cuentas no es algo que no se haya dicho antes, tal vez lo nuevo sea el formato
y la manera de decirlo y en ese punto debe recaer el análisis.
De todo esto debemos rescatar que
si los niños fueron capaces de hacerlo, nosotros, la que se supone es la juventud
inconforme, también lo podemos hacer.
A ellos les incómodo el video, ¿a
ti no?
Aprovecho la oportunidad para
expresar una particular felicitación a la maestra regiomontana Martha Ivette Rivera Alanís, quien en los
próximos días recibirá un reconocimiento por parte del Banco Interamericano de Desarrollo
y la Fundación ALAS. No hizo mucho la verdad, sólo hizo lo que tenía que hacer:
su trabajo, algo que los integrantes del SNTE y su disidencia han desquiciado
por mucho tiempo.
martes, 20 de marzo de 2012
Letras en el agua
por Alejandro Amado
- Insisto en que lo mejor sería quemarlos –
señaló nuevamente el secretario de Defensa.
- No queremos que los escritores que subsisten
digan que Bradbury tenía razón.
- Disculpe señor, ¿quién es Bratbury?
- Un trastornado que imaginaba brigadas de
bomberos quemando libros ¿Puede creerlo? Un profesor del colegio me forzó a
leerlo. No fue agradable.
- ¿Entonces qué propone?
- Tirarlos al drenaje- replicó irónico.
- ¿Qué?
- Al drenaje, ¿qué importa? ¿Acaso le preocupa
que las ratas aprendan a leer?
- Suena descabellado.
- Es el único lugar que merecen. Hablo del
drenaje profundo, claro está.
- Pero debe usted pensar en otoño. Llueve y
las ciudades se inundan, el agua le llegaría hasta el cuello a los electores. Podrían
no reelegirlo.
- Tírenlos al mar lo antes posible.
- Me parece más factible que sean incinerados,
señor.
- Entienda que no quiero darles ni la más
mínima razón a esos malditos. Creen que todo lo que han escrito se hará
realidad, se creen visionarios. Ya verán que no, este mundo avanza y sus
estúpidas letras quedarán en el olvido.
- Entendido señor. Daré órdenes de que
comiencen lo antes posible.
- Que así sea, Fernández. No quiero errores.
Lejos de ahí, a las afueras de la ciudad, un militar
lanzaba la luz de su linterna a un coche negro. Le ordenaba detenerse. El motor
rugió como el demonio. El auto negro se alejaba; los militares abrieron fuego.
El automóvil salió disparado en una curva y se
estrelló contra un árbol gigantesco. Los soldados rodearon el lugar y revisaron
el vehículo.
- El conductor está muerto, el otro sigue
vivo, señor.
- ¡Hay libros en la cajuela! ¡Docenas y
docenas de ellos, señor!
- Ese hombre tendrá mucho que explicar si
logra salvar la vida…- replicó el Teniente.
- Ya viene la ambulancia.
- Hagan todo lo posible para que siga con
vida, seguro tiene información de la La
Resistencia.
La noche de ayer un
vehículo negro con placas de Michoacán hizo caso omiso a las indicaciones de un
retén militar. Al ver que aceleraba, las Fuerzas Armadas se vieron obligadas a
abrir fuego. El vehículo se estrelló contra un árbol. Un hombre murió, el otro
se encuentra hospitalizado en estado crítico y permanece bajo custodia del
ejército…
Ulises y Serena conservaban una vieja hostilidad
desde la Facultad de Letras, solo La Resistencia había logrado unirlos por un
tiempo.
Serena tomó el control remoto y dejó el televisor en
silencio.
- No podemos seguir escondiendo libros mientras nos
matan. Parecemos cucarachas que se esconden. Deberíamos considerar la propuesta
de los radicales.
- Esa propuesta no está a discusión, va totalmente
en contra de lo que defendemos. Además lo que acabamos de ver era un acto
suicida, sólo a un demente se le ocurriría.
- Te recuerdo que la novela es la autorización de la
esquizofrenia.
- Para nuestra desgracia ahora está desautorizada y
debemos buscar la forma de preservarla. Se perdieron dos vidas y docenas de
libros. ¿Es esa la solución de los radicales?
Serena insistía. Ulises ignoraba que Serena ya había
establecido contacto con el ala radical. Alguien había traicionado. Un comando
armado debía ir tras ese auto y sorprender al retén para que escapara. Algo
había pasado. La televisión no dijo nada, o tal vez lo dijo y Serena no quería
que se escuchara.
-
Solo sería para
defendernos, además Roque Dalton…
-
Todos sabemos el valor
de Dalton, Serena. Pero nuestras armas disparan tinta, no lo olvides.
-
A veces quisiera hacerlo.-
replicó entre dientes.
Las seis camionetas que llevaban a los radicales
fueron perforadas por certeros disparos de armas m4 y m16. Un vehículo fue
alcanzado por una granada. El auto negro sólo pudo acelerar, los militares del
retén ya habían trazado una estrategia. El tramo de carretera posterior a los
sucesos había sido cerrado. Los militares limpiaron la zona.
No todo salió bien. Al abrir la ráfaga, una familia que
venía de la desviación de un rancho fue alcanzada por las municiones. La
mayoría de los medios culparon a La Resistencia por el fallecimiento de los civiles.
Dos semanas después vino la respuesta. En las
afueras de la ciudad de Morelia, por la carretera libre a la Ciudad de México,
se dirigía un contingente pequeño de militares que se disponían a establecer un
retén poco antes de entrar al pueblo de Charo.
- ¡A sus posiciones!
El comando armado se distribuyó alrededor de ese
tramo. Los hombres, armados con viejos rifles y dos granadas hicieron estallar
uno de los tres vehículos verde olivo, mientras la refriega se dejó venir sobre
los otros dos. Ningún militar quedó con vida.
En otras noticias Un
grupo armado emboscó un convoy militar a solo unos kilómetros de la ciudad de
Morelia, los 11 militares que tripulaban los vehículos murieron en el lugar. El
Presidente anunció una movilización sin precedentes al estado de Michoacán. Se
presume que La Resistencia tiene ahí provisionalmente su centro de operaciones.
Las turbinas no sólo ensordecían los oídos,
también destrozaban las páginas amarillas que se estrellaban contra ellas. Los
jóvenes amordazados, eran testigos del espectáculo que ofrecían los efectivos
del ejército. De vez en vez, entre libro y libro, era arrojado un joven tan
solo por las ganas de que no se perdiera aquella tradición del siglo pasado.
Bastaba que no los hicieran hablar las torturas, bastaba que no cedieran ante
las amenazas de ver muertos a los suyos. Bastaba que resistieran para terminar
flotando, junto a las letras, sobre las aguas del Pacífico.












