Julio Cortázar - Cuentos Ciudad Seva

"No renuncio a nada, simplemente hago lo que puedo para que las cosas me renuncien a mi."

Cuentos de H.P. Lovecraft - Ciudad Seva.

"The oldest and strongest emotion of mankind is fear, and the oldest and strongest kind of fear is fear of the unknown."

Jack Kerouac - Página oficial

"I saw that my life was a vast glowing empty page and I could do anything I wanted."

H. S. Thompson - The Great Thomspon Hunt

"We were somewhere around Barstow on the edge of the desert when the drugs began to take hold."

Fernando Pessoa

"Não sou nada. Nunca serei nada, não posso querer ser nada. À parte isso, tenho em mim todos os sonhos do mundo."

Edgar Allan Poe - Cuentos Ciudad Seva

"They who dream by day are cognizant of many things which escape those who dream only by night."

José Saramago - Fundación J.S.

"Dentro de nós há uma coisa que não tem nome, essa coisa somos nós"

Javier Marías - Postales Regiones Inferiores.

"Los amores pasados siempre ofenden a los amantes nuevos, por muy muertos que estén aquellos."

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martes, 15 de mayo de 2012

La liguilla de la política


Por: Alejandro Badillo. 

Es difícil negar las semejanzas existentes entre el futbol y la contienda electoral. La corrupción, la enajenación y el desinterés por cierta parte de los espectadores o votantes son temas comunes entre ambos temas. Me encanta escuchar a las personas que descalifican a los amantes del futbol por ser supuestamente “personas incapaces de ver más allá de la cancha” y de la misma manera, oír los argumentos de los aficionados al defenderse de dichas críticas.

En la situación actual podemos hacer una analogía de lo que ocurre en la liguilla por el título a la presidencia y la contienda por la silla del campeón del Clausura 2012, ya que muchos verán el partido sin una escuadra favorita y otros saldrán a votar sin tener colores o partidos de por medio.

Santos Laguna y Monterrey disputarán en dos partidos quién será el nuevo campeón del futbol mexicano. En otros países el que hace más puntos por lo regular queda como monarca, pero en México, para sacar más dinero se inventan un minijuego que en algunos casos (casi siempre) premia a la mediocridad de las escuadras. Por fortuna, en esta ocasión se enfrentarán el primero y segundo lugar de la tabla general.

Ahora, la contienda electoral inicia desde que los pobres candidatos se hacen llamar pre-candidatos. A diferencia del futbol, la mayoría sabe quién va a pasar a la liguilla electoral, los políticos sólo le siguen el juego a la democracia. En el futbol algunas veces nos llevamos algunas sorpresas, como en esta ocasión que calificó Xolos de Tijuana; pero en la política es difícil que pase esto (¿podríamos comparar a Calderón del 2006 con Xolos 2012 o Querétaro 2011?). Más arriba sostengo que la liguilla suele premiar a la mediocridad porque en ocasiones el octavo equipo de la tabla surge campeón, pero acá, en territorio de la política, la mediocridad caracteriza el inicio y el fin de la contienda (también en el futbol mexicano, no nos hagamos los santos, cojea de lo mismo, sino tuviésemos una liga más competitiva).

Éstas no son las únicas semejanzas, hay muchísimas otras, por ejemplo los intereses que se esconden detrás de las banderas y colores, la cantidad de fanáticos o el entretenimiento que proporcionan a la masa; pero lo que me interesa aquí es hablar de los que no tenemos un equipo en la final ni un partido para votar el primero de julio.

Miles de mexicanos verán el siguiente fin de semana la final –final del futbol, pero sólo por entretenimiento ya que sus escuadras favoritas se quedaron en el camino. Al final no les importará quién gane entre los laguneros y los rayados; no se morirán en gritos desgarrados al final del partido, ni saldrán con su camiseta al siguiente día, no generarán caos vial y ni siquiera saldrán con su bandera por la avenida principal de la ciudad. Al ver el espectáculo futbolístico continuarán con el ritual de todos los fines de semana y así tener un tema del cual hablar.

 La semejanza en este caso con la política será que muchos ciudadanos apartidistas tendrán que hacer lo mismo el próximo 1 de Julio. Salir a votar sin un partido, sin una bandera y sin ningún color a sus espaldas. Pero la diferencia más notable e interesante que veo en este caso, es que dichos votantes se irán en contra de un equipo. Al parecer los apartidistas votarán no a favor de un mejor proyecto, ni del mejor candidato, tampoco votarán, como se suele decir: por el menos peor. En esta ocasión este porcentaje del padrón electoral saldrá a ejercer su derecho de voto en contra de un partido. Las redes sociales demuestran el rechazo que tiene cierto candidato, de tal forma es el rechazo que el próximo 19 de mayo se realizará una marcha no para apoyar a un candidato ni partido, sino para mostrar simplemente el descontento hacia el candidato del Revolucionario Institucional.

El 2 o 3 de julio, cuando se sepa a ciencia cierta si pierde el candidato del PRI muchos saldrán a festejar eso: la derrota; pero pocos celebrarán verdaderamente el triunfo de cualquiera de los tres candidatos restantes. La final política tiene mayor  relevancia para los mexicanos por tratarse del futuro de su país, a diferencia de la final Santos-Monterrey, la cual en comparación tiene una temporalidad ridícula y sin un cambio significativo; sin embargo, al final los apartidistas y los sinequipo sufrirán exactamente lo mismo: participar directa o indirectamente en una contienda que no los emociona o satisface del todo.    

viernes, 30 de marzo de 2012

Reflexiones de un país convulsionado por medio de frases catárticas II/II


Alejandro Badillo.

No ingresé inmediatamente después de terminar mi cigarrillo. Me quedé en la noche y sus estrellas. Escuché el retumbar de mi ciudad y mi pueblo. Sentí la cálida brisa del verano en mi rostro y en mis pensamientos.

Las tres primeras frases habían removido todo mi pensamiento y el sosiego del tiempo me neutralizaba, me regresaba la fuerza para seguir adelante. Los pequeños lapsos de paz ayudan para continuar con las arduas tareas, no por nada Jesús, el mesías católico, se había detenido tres veces antes de continuar con su martirio: el detener por un momento el suplicio para continuar el tormento. Yo tenía mi primera caída con ese cigarro y ya era hora de ingresar nuevamente a la habitación de las frases catárticas.   

Tomé mi libreta al entrar y continué leyendo:

I.                   "Probablemente Ícaro creía tocar el cielo cuando se hundía en el mar epónimo."

Nuestro país no está como para engañarse y los políticos pareciera que ven la realidad mexicana con unos quevedos mágicos. Describen escenas y situaciones totalmente dispares de lo que realmente acontece. Tal vez sea la única manera de perpetuarse ahí, en la cima, con engaños, haciéndonos creer que las cosas marchan bien, que no hay nada de que preocuparse, que sigamos entrando en su juego.
El presidente Felipe Calderón afirmó que, contra la percepción generalizada, sí va ganando la guerra contra la delincuencia organizada.
"Entiendo perfectamente y sé que es la percepción generalizada de que la guerra se va perdiendo. No comparto la afirmación, pero comprendo que es una percepción general que el estado debe combatir", dijo.
"Incluso, el propio término de guerra yo generalmente no lo utilizo, pero aun siendo así, si de guerra habláramos y fuera una guerra de estado con los criminales, la verdad es que, independientemente de que hay actos muy cobardes de ejecuciones y emboscadas a autoridades del Ejército y sobre todo policía Federal, la verdad es que la gran mayoría de los enfrentamientos entre las fuerzas federales y los criminales han sido ganados por elementos federales", afirmó ante los líderes de partidos.
La proporción de bajas es de 8 a 1, afirmó.
Calderón aseveró que el incremento de la violencia no es indicador para ver si la estrategia contra el crimen avanza o no. Incluso, aunque dijo que el número de homicidios, (28 mil, según el Cisen) es el dato más espectacular e hiriente, tampoco es un termómetro.
El número de decesos es reflejo de la disputa entre cárteles y grupos de criminales[1]
Él podrá creer que toca el cielo, que se encuentra a punto de pacificar un país que él mismo incendió, pero nuestra realidad es otra. Escuchamos los disparos de cerca, a unas cuantas calles de nuestra casa. Vemos mutilados cerca del mercado. Existe el miedo de salir por las noches y encontrarse una camioneta, unos muchachos, unos mexicanos. Nos hizo tener miedo del de a lado, mientras él va blindado.
Parece que en la política y en el amor la realidad es bastante fácil de distorsionar.

II.                "Si no nos salvamos nosotros como pueblo no nos salvaremos más"

La salvación está en el actuar diferente. El caminar diferente. El ver la vida de distinto ángulo. Los mexicanos han enfrentado un sinfín de episodios que los han visto unir sus fuerzas y sueños para alcanzar un fin común. No deberían creer más en sus políticos porque al final el pueblo es el que se encamina al desbarrancadero. Aquellos pueden tomar un avión a Londres o París o Nueva York, mientras que el pueblo se cae, se deshace, se consume.

Parece extraños que la sociedad mexicana no se percate de su poder, de su peso en la nación. Es como el protagonista de una película donde éste es la única arma para terminar e iniciar todo.

Como Alma Lilia que aferra un cartel casero en el DF con la leyenda "no todos los padres somos poetas, pero todos los hijos son poesía". "Estoy manifestando mi enojo, mi indignación y haciendo esta demostración de que se tiene que parar una guerra sin sentido", explica enérgicamente.
O como Alejandro, un joven mexicano convencido de que lo que pasa en México es culpa de "una sociedad que no reacciona, que ha sido demasiado tolerante con lo que pasa, siento que no hemos despertado". O como Piolo, otro chico que algo más escéptico, levanta los hombros y ofrece un gesto de dolor cuando se le pregunta si la marcha servirá de algo: "No creo, pero hay que probar, hay que estar".
Junto a todos ellos, Rafael, un hombre con muchos más años a la espalda: "Desgraciadamente en este país este tipo de protestas no llevan a ningún lado, pero algo hay que hacer", cuenta al pie del Palacio de Bellas Artes en el DF. "La culpa de lo que pasa la tenemos los ciudadanos por permitir tener un Gobierno como el que tenemos, por ser tan tolerantes".
-¿Con el Gobierno o con los 'narcos'?
-Es que muchas veces se confunden.[2]
La sociedad consciente es el único héroe y mesías que necesita México.

III.             "Un cronopio es una flor, dos son un jardín"

El día terminó con esta maravillosa frase y recordé lo que en verdad somos: todo un jardín. ‘Basta de vernos como una flor en medio del desierto', me grito. Yo, tú, él y ella somos un jardín de cronopios en busca de florecer y mostrar nuestra hermosura, nuestra fuerza.

Aquí ya no hay ninguna nota periodística, sólo un espacio en blanco que algún día, espero nada lejano, complemente esta frase del Grandísimo Cronopio. Escribámosla. 







miércoles, 14 de marzo de 2012

Reflexiones de un país convulsionado por medio de frases catárticas I/II

Por: Alejandro Badillo.

En ocasiones sólo nos dejamos viajar. No existe el presente y sólo nos dedicamos a la contemplación de la vida, pero de pronto un comentario externo, de esos que sobrevuelan nuestro aire, nos sitúa de nuevo en la realidad. Eso mismo ocurrió hace unos cuantos días cuando viajaba con dos amigos: Antonio manejaba, Manuel iba en el asiento de copiloto y yo me encontraba en la parte posterior, admirando el vaivén de la ciudad.

Los primeros temas de la charla no los recuerdo, ni siquiera los escuché; sin embargo, por cosas del destino, por ese ‘algo’ que nos hace regresar en sí, puse atención en la palabra que acababa de proferir Antonio: México.

Manuel y Antonio platicaban de la triste realidad mexicana, daban su punto de vista sobre la situación que nos ha tocado vivir. En ese momento fue cuando miles de imágenes comenzaron a invadir mi cabeza: sangre, cuerpos mutilados y colgados, rostros inundados en lagrimas, la tristeza pura convertida en pintura; no obstante, al pasar estas diapositivas escuché otra palabra clave para regresar a la charla: Literatura. Antonio decía que la literatura mostraba rasgos más variados e interesantes que la aburrida y repetida discusión política sobre la ‘guerra’.

En ese momento no me interesé más en el tema. Ellos continuaron sus cosas y yo con las mías, pero al llegar a mi casa no sé la razón por la cual abrí de inmediato la libreta donde apunto las frases más memorables de los libros que he leído. En esta libreta hay un apartado especial para uno de mis autores predilectos y justo ahí se posó mi mirada, fue una hoja al azar que me trajo de vuelta las palabras antes escuchadas: Literatura y México. Entonces los siguientes párrafos retumbaron en mi mente:

I.                   «Cada vez iré sintiendo menos y recordando más»

Del tiempo pasado recuerdo casi todo. Tenía una vida modesta, no me quejaba de ella. El día que quería podía salir a la calle con la seguridad que ahora me falta. También cuando iba de vacaciones no temía por mi vida. Nuestro país era bello, con imperfecciones, pero bello. En cambio ahora todo es más rojo y en el aire el miedo se percibe.

Los periódicos me presentaban la cara de un país con posibilidades verdaderas de cambio y ahora sólo veo este supuesto cambio. Las noticias se tiñen de rojo sangre, de pena y dolor. Y de tanto verlas el mexicano se vuelve insensible. Antes, un cuerpo los espantaba, ahora 72 o más sólo los hacen agachar la cabeza y ver de reojo la imagen de los cuerpos masacrados. 

En el rancho "fueron encontrados los cuerpos sin vida de 72 personas (58 hombres y 14 mujeres)", reportó la Secretaría de Marina Armada en un comunicado, sin brindar más detalles.
El macabro descubrimiento ocurrió tras un tiroteo entre efectivos de la marina y pistoleros en el que falleció un soldado y tres presuntos sicarios.
La PGR informó que los cuerpos podrían pertenecer a emigrantes clandestinos, la mayoría centroamericanos, según el testimonio de un sobreviviente.[1]
Ya sé porque con el paso de los días vamos sintiendo menos como pueblo, pero a la vez vamos recordando más a nuestros muertos.

II.                «La risa ella sola ha cavado más túneles útiles que todas las lágrimas de la tierra»

Nuestro país era festivo. Nuestra lengua siempre se ha caracterizado por su colorido y riqueza. Los mexicanos éramos sinónimo de algarabía. Nuestra cultura se mofaba de la muerte; no obstante, ahora ha llegado y nos ha tomado por el cuello. Estamos contra la pared y la vemos de cerca, pero ya no es como La Catrina de Posadas, esa imagen pertenece al pasado porque en este momento tiene rasgos terroríficos. Con una simple mirada nos roba el aliento y nos deja sin chispa de felicidad.

Seguimos festejando a los muertos, mas en el silencio absoluto. Es difícil convivir con la muerte maldita, con esa que se lleva a familiares, amigos o conocidos con la terrible mueca de espanto en el rostro. Lo natural ha cedido paso a lo artificial y ese fin tranquilo en la cama se transformó en el cuerpo destrozado y agujereado en el frio y gris asfalto.

Durante la madrugada de ayer la narcoguerra por Guerrero cobró la vida de 28 personas, entre ellas seis policías preventivos que fueron prácticamente fusilados por los sicarios.

En el municipio de Ajuchitlán del Progreso, cuando soldados del Ejército realizaban cateos en dos casas de la región de Tierra Caliente, fueron recibidos a balazos por un grupo de pistoleros.

Los militares repelieron la agresión y luego de la balacera quedaron 11 personas muertas, entre ellas un soldado del 49 Batallón de Infantería con sede en Ciudad Altamirano, en la región de Tierra Caliente.

Hasta el momento se desconoce el nombre de los 10 delincuentes que fallecieron en la balacera, y no se ha informado sobre el nombre del soldado caído.[2]

Nuestra fiesta se acabó, vivimos un eterno funeral. La risa abandonó nuestros rostros y nuestra tierra. Ese túnel que llegó a cavar es actualmente un rio de sangre. Tenemos un nuevo trabajo: transfigurar un país con cada una de las lágrimas vertidas en esta patria que anteriormente moldeaba su futuro con carcajadas de felicidad. 

III.               «Nada está perdido si se tiene por fin el valor de proclamar que todo está perdido y que hay que empezar de nuevo»

Miles de ciudadanos colman la avenida 5 de mayo al grito de "no más muertos" y "fuera Calderón".
Luego de que se concentraron en la entrada de Bellas Artes, los manifestantes que se dicen hartos de sangre, muertos y violencia, llegan al Zócalo capitalino, portando mantas, flores blancas y manos con el signo de "amor y paz".
"Nuestra indiferencia también mata", dice una cartulina que porta un niño de la mano de su madre.
"No más guerra", "Basta de sangre" se pinta en cartulinas blancas manchadas de tinta roja que simulan la vida de más de 30 mil víctimas de la violencia y el crimen organizado en el país.
La marcha que en más de 10 ciudades de la República se replica con el grito de "ya estamos hasta la madre", junta en el Centro Histórico de la ciudad de México a niños, adultos mayores, mujeres y hombres que reiteran de distintas clases sociales que exigen el alto a la violencia.[3]
Nuestro país no está muerto, me dice esa frase. Si la sociedad se mueve, al menos por inercia tendrá que reaccionar en algún momento. No estamos perdidos del todo, todavía se ve la luz, me digo a mí mismo, sólo hace falta ese ‘algo’ que me regresó a la platica de mis dos amigos. Esperemos que pronto todos volvamos a la realidad y proclamemos la necesidad de empezar de nuevo.

Después de estas tres primeras frases tuve que cambiar de hoja. No estaba del todo decidido a hacerlo, así que salí a la terraza y encendí un cigarro para agarrar valor. La noche comenzaba a llegar a la ciudad. El sol en el horizonte me recordaba que existía un rojo diferente. Dentro de unos minutos la oscuridad hará suya la urbe y yo ingresaré a mi cuarto para continuar a releer esas frases de mis lecturas pasadas.

sábado, 25 de febrero de 2012

Nomás que me acuerdo me dan ganas de llorar*



Por: Alejandro Badillo

La Comarca Lagunera se localiza al norte-centro de México, entre el suroeste de Coahuila y el noroeste de Durango. Está conformada por diez municipios, cinco por cada Estado, el más importante de ellos es Torreón, secundado por Gómez Palacios y Ciudad Lerdo. Su estratégica posición la convirtió en un punto idóneo para el comercio. Ahí surgieron empresas reconocidas en todo el país y en el mundo, pero también en este lugar nació un género musical que está a punto de desaparecer: el canto cardenche.

El país cuenta con una gran lista de géneros musicales, unos son mundialmente reconocidos como el mariachi de Jalisco o el son jarocho y otros han ido desapareciendo por diferentes causas.


Los horizontes son chiquitos y parejitos al caminar, andan en busca de una paloma que se ha salido del palomar.

El canto cardenche es un género que nació a finales del siglo XIX y a principios del siglo XX. Su origen es incierto porque desde el principio mostró un bajo perfil. Este canto era interpretado principalmente por campesinos al finalizar su labor. Los campos de algodón, las herramientas y los problemas sociales pasaban a segundo plano cuando los trabajadores, agotados y adoloridos, regresaban a su casa para reunirse y con una botella de sotol interpretar tristes, amorosas y desgarradoras melodías.

La característica principal del cardenche es que se canta a capella. Tres voces son el instrumento primordial, aunque en ocasiones se canta a cinco. La primera o fundamental es la encargada de la conducción del canto; la segunda o contra alta y la tercera o baja es también llamada marrana, nombre dado a causa de su registro, el cual es muy bajo que se asemeja al gruñido de dicho animal.

Pero trigueñita, nomás que me acuerdo lloro, ¿Quién tiene la culpa? usted que me abandonó.

Una característica del canto cardenche era que surgía espontáneamente del líder del grupo, el cual invitaba a sus compañeros por medio de ademanes a que lo acompañaran, también cabe destacar que no hay tiempos ni cuadraturas precisas. Es una melodía totalmente fraternal, reunía a los trabajadores, los cuales se abrazaban para cantarlo y aunque en la actualidad ya no lo hagan, siempre se les podrá observar uno a lado del otro.

Lo más curioso del canto cardenche son los ‘largos’ silencios que se hacen, los cuales no aparecen al final de una frase melódica o copla como comúnmente ocurre con otros géneros, sino que interrumpen la melodía ya sea porque algunas veces los cantores toman un poco de sotol o porque antiguamente justo al momento de la interpretación se daba un mensaje o anuncio para los lugareños.

El nombre de canto cardenche es tomado por una cactácea cubierta con una gran cantidad de espinas y según los agricultores de la región no existe mayor dolor que ser víctima de éstas porque las espinas no sólo duelen al encajarse, sino que es aun más doloroso el sacarlas ya que sus dientes afilados desgarran la piel.

Por las mujeres se componen canciones,ellas son causa de que el mundo no ande en paz.

El género musical toma esta imagen de sufrimiento para reproducirla por medio del canto. El sentimiento de tristeza, ya sea por el amor no correspondido, por la vida que les tocó o por la nostalgia de la tierra abandonada por ir en busca del pan, es expresado con voces a gran volumen, con cierto grado de desafinación, la cual le imprime la sensación de sufrimiento y congoja.

Los cardencheros no sólo entonan canciones propias del género sino que han llegado a acardenchar corridos o versos de pastorelas dejando su huella musical de la tradición de sus antepasados.

Cabe destacar que el Instituto Nacional de Antropología e Historia en su proyecto Testimonio Musical de México hizo compilaciones de diferentes géneros musicales mexicanos y precisamente el número 22, de un total de 40 títulos, se lo dedicó al canto cardenche.

Casi siempre estos géneros poco reconocidos en el país son tomados como insignias para fomentar el turismo y mostrarlos como símbolos de nuestra identidad nacional, pero algunas veces es necesario tan sólo conocerlos, escucharlos por un momento para disfrutarlos.

Una historia, una canción o una pintura, se quedan en el pasado y por más que los hombres se esfuercen por mantenerlas vivas, tarde o temprano pueden extinguirse, por ello es menester disfrutar con la finalidad de tener un recuerdo propio, el cual dure aunque sea el resto de una vida.

Habrá muchas personas que desprecien el canto cardenche y otras tantas que lo amen, pero al final eso es lo de menos porque una de las tantas funciones de la música es presentar un instante de belleza en este mundo musical que día con día se va perdiendo en ritmos monótonos y letras sin sentido. Conocer y rescatar otros géneros ayudará a empaparse el cuerpo de tonos diferentes y así ir enriqueciendo la banda sonora de nuestra vida.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Entretenimiento a la vieja usanza


Por: Alejandro Badillo.

En los fines de semana la rutina laboral se rompe, los amigos salen por debajo de las piedras, las parejas se perfuman y los padres suelen cumplir los antojos de los niños. La atmósfera de la ciudad se percibe de diferente forma, el barullo es distinto, los gritos son de fiesta y no de estrés, se ven más caras felices que cansadas.

Hay todo tipo de espectáculos, unos dedicados a la muchedumbre; por ejemplo, un partido de futbol no se disfruta de la misma forma si el estadio está vacío. Las olas o las mentadas de madre hacia los futbolistas pierden su caché si son pocos los aficionados, pero en otras situaciones mayor número de gente significa la desaparición del placer.

El cine es una actividad que comúnmente reúne un número considerable de espectadores en pequeños espacios. En la actualidad varios cines, pensando en eso, han acondicionado sus salas con el fin de albergar a más individuos; sin embargo, ¿qué tan viable fue tomar esa decisión? 


En primera instancia hay películas donde necesariamente la sala se convertirá en un infierno a causa del público. Cuando se decide ir a ver un filme infantil, enseguida se piensa en las diferentes situaciones incómodas que surgirán. El niño que comienza a llorar no por miedo, sino porque tiene unos cuantos meses y sus padres lo decidieron llevar. El tierno pequeñito que se la pasa haciendo preguntas tipo: ¿por qué Mufasa es rey? ¿Cuándo compró Andy a Woody? o ¿Qué es un Muppet? En otros casos la película es tan buena o la gente tan fanática que le aplauden al protagonista al realizar cierta hazaña o lo regañan a la hora en que manda al diablo a la chica buena y guapa por la mala y de buen ver. También están los masticadores a alto volumen, los cuales compran nachos o palomitas para producir ruidos extraños y hasta graciosos durante todo el largometraje. Éstos, entre otros cientos de casos se deben tomar en cuenta a la hora de ir al cine.

Se podría elaborar una meticulosa lista de situaciones y personajes incómodos en la sala, pero estos problemas y más han existido desde la primera presentación. Ahora, por ejemplo, es impensable fumar mientras se ve una película, no obstante, antes era totalmente valido. Son situaciones que van de la mano con la proyección, le dan ese toque especial desde los niños llorones hasta el masticador a alto volumen; sin embargo, el reciente concepto es el que está modificando la manera de disfrutar el cine.

Cuando no existían esas grandes empresas dedicadas a la proyección de películas, la mayoría contaba con un cine cercano a su casa, además los precios no eran tan elevados, pero sobre todo eran espacios más acogedores. Las salas pequeñas estaban acondicionadas para ver la película, para sorprender por ella y nada más, pero ahora el lujo y la alta tecnología suelen ser vistos como las atracciones principales. La película no importa tanto porque es mejor ir a ver una porquería en una sala VIP que un buen filme en un cine viejo y derruido.

En nuestro país existen aún ciertos refugios. Esos cines de salas pequeñas donde la elegancia cede el paso a la sencillez, donde todavía se recuerda que mayor lujo no se traduce en mejor película. Son sitios perfectos para convivir con los típicos personajes del cine: el señor dormido en la butaca de atrás, la señora hablando por celular, el muchachito silbador, porque por más molestos que lleguen hacer son parte fundamental de una visita al zoológico del cine, el cual ha sido transformado en un recinto donde cientos de voces, de respiraciones, de masticaciones, ocasionan la consumación del auténtico ambiente cinéfilo.

Un cine no debería ser un espectáculo semejante a un partido de futbol, mas poco a poco estamos viendo esa transformación. Mayor número de personas en un ambiente cerrado puede llegar a ser molesto y hasta desesperante, por lo cual el estrés que se deseaba dejar en la entrada retoma la posición de ataque. Al visitar los cines viejos de salas pequeñas se recuerda con nostalgia el tiempo pasado, el regocijo de ver, criticar, pero sobre todo disfrutar una película a la vieja usanza.   

miércoles, 1 de febrero de 2012

La abuela contra la obsolescencia programada


Por: Alejandro Badillo 

No sé cuántos habitantes de la tierra tengan el placer de conocer a su abuela o abuelo. Por fortuna conozco a dos de mis viejos, pero he tenido una relación más estrecha con Mamá (odia que le digan abuelita y ya ni siquiera pensar en abuela a secas). Ella es una persona… sencilla y humilde. Una mujer que nació en el campo rodeada de animales, de tierra y sobre todo de pobreza. Cuando llegó a la ciudad se enfrentó a un sinnúmero de problemas relacionados principalmente con el aspecto económico, pero salió adelante junto con sus hijos.

Dichas dificultades la llevaron a crear ciertas manías, por llamarlas de alguna forma. Ella las clasifica como simples precauciones. No sé cuántas hojas me llevaría contar cada una de sus cautelas, además de sus porqués, pero en este texto lo que importa es “el cuarto de las cosas” como ella misma lo llama.

En dicha habitación la abuela conserva todo tipo de objetos. Patines, tocadiscos, sillas, un ropero, jaulas (ya que es amante de la cría de pájaros), lámparas y no sé qué más. Ese cuartito es el Templo de la perdición, sólo basta un látigo para ahuyentar a las arañas y un sombrero para sentirse todo un Indiana Jones. Recuerdo que una vez, moviendo cosas encontré la bicicleta de mi niñez. Todo objeto en casa de mi abuela antes de ser tirado a la basura debe pasar por la famosa habitación, con la finalidad de reutilizarlo en cualquier momento en que la necesidad se manifieste. Y cuando se le cuestiona por qué no tira todos esos cachivaches responde secamente “porque lo de antes sí funcionaba y bien”.

Esa frase se ha escuchado en repetidas ocasiones por todo el mundo y su repetición no se debe al amor ciego por el pasado sino porque es pura verdad. La obsolescencia programada es “el deseo del consumidor de poseer algo un poco más nuevo, un poco antes de lo necesario” así lo explicó en su tiempo Brooke Stevens, considerado por algunos el padre de dicha idea. Los productos actualmente en uso están diseñados para durar cierto tiempo. Los productores utilizan piezas endebles o hasta chips con la finalidad de regular su tiempo de vida, asimismo se rediseña el producto con alguna innovación, por ejemplo un color diferente o un botón más, cualquiera artilugio que lo haga parecer distinto y sobre todo novedoso.

Y todo se debe a la sencilla razón de que si las cosas estuvieran hechas para durar, las empresas tendrían graves problemas económicos y no sólo ellas, sino el mundo entero. El sistema está diseñado para que las personas adquieran productos y servicios ya sea al Estado o a una empresa y de no ser así el juego se acabaría, ya que sin reglas no hay juego.

Entonces ¿debemos comprar para continuar el ciclo? Lo hacemos a diario sólo que con cada nuevo aparato estamos consumiendo una parte de la tierra. Algún recurso utilizado en la fabricación, por ejemplo del celular, pasa una alta factura al planeta y por ende a las generaciones futuras.

Lo curioso del caso es que las empresas no obligan a los consumidores a adquirir los productos, es decir, no ponen una pistola en la sien o una ley que persiga a los no compradores, simplemente crean, valiéndose de innumerable técnicas publicitarias, la necesidad de tener ese oscuro objeto del deseo.

Se ha difundido la idea de que las cosas no pueden ser eternas, es cierto, pero sí pueden ser duraderas y eso lo muestra el documental de Televisión Española: Comprar, tirar, comprar, que puedes ver por Youtube. En él se mencionan los productos que alcanzaron una larga vida útil en el mercado, pero que fueron retirados por eso mismo. También se habla sobre los diversos acuerdos entre empresas que impiden el desarrollo tecnológico sustentable, con el cual se evitarían los paisajes destruidos por toda la chatarra producida en esta incesante vida tecnológica.

El tema de la obsolescencia programada es bastante espinoso. Algunos lo podrán defender a capa y espada y otros lo podrán rechazar y criticar a pesar de estar inmersos en el actual ritmo de vida. No se trata de lanzar acusaciones por parte de ambos bandos, pero sí es justo repensar ese mundo donde los aparatos de uso cotidiano tuvieran la finalidad de ser eficientes y duraderos, además de alejados del lucro, el cual no ha traído grandes beneficios a la población en general.

Por el momento, todos seguimos comprando sin una clara visión a futuro y “el cuarto de las cosas” sigue ahí donde lo rescatable no es la basura misma enclaustrada en el lugar, sino el reconocimiento a los productos de alta calidad que en algún tiempo se produjeron con la finalidad de que el hombre disfrutara sin abusar de las innovaciones tecnológicas.